Menem asumió la presidencia del segundo período democrático en 1989, Alfonsín terminaba un mandato interrumpido lleno de problemas y el riojano con la típica imagen de un caudillo prometía el salariazo y la revolución productiva en medio de la hiperinflación.
Todos los días veíamos como se saqueaban los grandes mercados y la guita no alcanzaba para nada, lo que comprabas a un precio en la mañana por la tarde valía cinco veces más, los artículos escaseaban en las góndolas y no porque nos los hubieran sino que la especulación del mercado jugaba con la necesidad de la gente y nadie controlaba los precios, bueno en nuestro país esto de la falta de controles es una moneda recurrente y así estamos, lo que antes vendíamos hoy lo tenemos que comprar para cubrir el consumo interno.
Pero vayamos a la política y tratar de entender un poco porque el peronismo de Rincón no supo aprovechar las épocas de oro y solidificar un partido que marco parte de la historia de nuestra ciudad.
Carlos Saúl se consolidaba en el poder y se hacía cada vez más amigo del país del norte y ponía en sus manos prácticamente todos los estamentos del estado con lo que la historia supo llamar “la historia del saqueo”.
A solo un año de haber asumido la presidencia devino la privatización de varias dependencia del Estado por el simple razonamiento de que no eran rentables en mano del gobierno y así cayeron en la volteada YPF, gas del estado, telefónica, agua y energía, todas a manos de la patria financiera y endeudados y manejados por la deuda externa es decir teníamos un presidente que era manejado por las grandes corporaciones aunque nos trajera ese veranito que duro algunos años con el uno a uno con el dólar.
Unos años antes nuestra localidad era gobernada por un hombre que mostró carácter y personalidad se llamaba Eduardo Ismael García, el intendente del pueblo como lo llamaban, con solo cuatro mil habitante Rincón era un pueblo pero con uno de los más grandes potenciales en la economía regional y nacional, el hidrocarburo.
García venía de un extracto sindicalista así que si usted creía que éste es el primer intendente sindical, por Marcelo Rucci, se está equivocando amigo. Ismael venia también del sindicato del petróleo pero una pelea que tuvo con la gente de Pereyra lo llevaron a que le hicieran dejar ese lugar.
Por aquellos años el sindicato de petrolero no era tan fuerte como en nuestros tiempo y mucho no le interesaba participar de la política partidaria. Eduardo tomo el compromiso de hacer pelea dentro de las filas del Justicialismo pues podía ver que desde ese lugar se podía ayudar a la gente de nuestra localidad, se radico, se caso, tuvo hijos y ubicó al partido en un lugar de competencia ante una intendencia del MPN que deja muchas deudas y muy pocos registros en lo que se utilizaba el dinero de la comuna.
Venida la democracia el primer intendente fue Enrique Gajewski, que cumplido su mandato luego siguió haciendo política hasta llegar a la legislatura provincial de la mano del peronismo e Ismael García a la intendencia. Poco duró esa amistad partidaria, ya que las diferencias que mantenían los secretarios de Eduardo con Gajewski llevaron al tal desacuerdo que éste tenía prohibido pisar la intendencia con la promesa de que si lo hacía lo sacarían a las trompadas, tiempos donde no se andaba con mucha diplomacia y el protocolo no existía.
El diputado decidió que lo mejor era codearse con los de Capital y por esas cuestiones muy particulares de la convivencia parlamentaria termina siendo echado del bloque del PJ mientras el intendente García se fortalecía en su gestión y ganaba respeto entre sus pares.
Los primeros años de los noventa fueron muy ajetreados. Menen asumió el 89 y García el 90, la privatización trajo el éxodo de otras localidades a nuestra ciudad. Familias enteras se empezaron a radicar por oportunidades y en menos de cuatro años se había duplicado su población y como siempre nada alcanzaba para poder brindar los servicios.
Yo no estaba todavía viviendo en Rincón pero quienes recuerdan esa época lo hacen con bastante nostalgia. Era muy habitual ver a Ismael García caminando con sus pantalones cortos por el centro de nuestra ciudad, según se dice le gustaba mucho jugar al fútbol y no tenía ningún problema en andar con los cortos y sentarse en alguna esquina a tomarse unos verdes con los vecino. Este tipo de actitudes valió más para la gente que las doctrina partidarias pero él supo cómo hacer para que la gente quisiera participar en política.
Los tiempos corrían rápidamente y se acercaron las próximas elecciones. Menen lleva a reformar la Constitución achicando a cuatro años de los seis para gobernar y garantizándose la re-elección. Yo transitaba entre la capital neuquina y Cutral Co donde cubrí la primera pueblada de la historia de reclamos en la provincia. Por aquellos años viajé a Buenos Aires a cubrir un par de notas y a la vuelta conocí al intendente, en el avión que nos traía devuelta a nuestra provincia. Me senté hablar con el intendente del cual todos hablaban en Neuquén porque había puteado, y disculpen la expresión pero así fue, al Ministro de Desarrollo Social y ni más ni menos por una de las radios más escuchada de Amplitud Modulada como LU5.
Recuerdo que todos comentaban con asombro ese reportaje porque no era común que algún funcionario se enfrentara de esa manera y menos con los dirigentes del MPN. Lamentablemente cuando pretendía ir por su re-elección y yendo a la Junta Electoral para presentar la lista y oficializar su candidatura perdió la vida chocando de frente con un camión de caudales, en una tarde calurosa y trágica. Yo estaba cubriendo la sesión en la Legislatura provincial cuando se conocía la noticia.
Par esta altura de los acontecimientos aparece una figura que hoy mucho quisieran olvidar en la vida partidaria de los peronistas, Carlos Macchi. No había mucho tiempo para presentarse ante la junta electoral, hasta ese momento no tenía un fuerte protagonismo más que en los papeles pues Eduardo lo había convocado a través de Aldo Rafael Trujillo porque ambos eran compañeros por su paso en la administración del Banco Provincia.
Macchi no era carismático pero con su carita de jovencito provinciano y con un partido fortalecido pudo lograr posicionarse y ganar las elecciones, creo que nunca más pude ver tanta solidez partidaria a tal punto que los dirigentes del partido bajaban a nuestra ciudad a pedir apoyo. Bajo su mandato, Carlitos o Yuyo como le decían, hizo venir a las autoridades provinciales, el mismo Felipe tuvo que bajar a hablar con los pobladores para que levantaran las medidas de fuerza por la contaminación del Río Colorado, las máximas autoridades de YPF S.A estuvieron caminando por estas tierras.
Cuando todo comenzó a normalizarse, el mismo presidente, Carlos Saúl Menen, estuvo hablándoles a los vecinos en la plaza General. San Martín en el marco de los famosos ATN, Aportes del Tesoro Nacional, para la gran obra del sistema cloacal, para ese entonces se comentaba del niño mimado del presidente y que quería que fuera el próximo presidente del partido en Neuquén. Cuantos personajes en menos de cuatro años pero todo se fue por los caños, la obra nunca terminó de concretarse en su totalidad y Carlos Macchi negoció su partida, una tarde en el hotel Comahue, su candidatura a diputado provincial.
El era él candidato natural para seguir la gestión como intendente pero sus ambiciones personales pudieron más y el camino al abismo para el peronismo local se empezó a ver en el horizonte. Una seguidillas de desaciertos y líneas internas foráneas dividieron al afiliado, el Movimiento se posiciono por ocho años con Diego Omar Rueda y por una mala maniobra política llega nuevamente el peronismo a ocupar ese cargo con la figura de Hugo Wernli, un pequeño De la Rúa local. Hoy después del desastroso paso por la intendencia queda muy poco de la militancia activa, todos miran qué es lo que va a suceder.
La Unidad Básica está presidida por la ex esposa del intendente Wernli y ni siquiera vive en nuestra localidad, hay desánimo en los que quedan al mirar cómo se perdieron las últimas elecciones. Es realmente lamentable ver como la fuerza de un partido que tenía tanto para dar que por un puñado de personas que solo pensaron en ellas tiraran todo por la ventana comprometiendo tantos años de lucha para poseer un espacio que si no se piensa en algo rápidamente seguirá siendo sepultado. Muchos buscaron el éxodo hacia otros partidos y otros optaron por la más fácil acompañar al gobierno de turno.
Uno se pregunta donde habrán quedado aquellos que levantaron alguna vez las banderas de un partido que se dice estar junto a la gente. No será nadie de otro lugar que revivan las llamas de una pasión que debe nacer desde el fuero íntimo de las personas y hoy solo se ve desazón y apatía. Usted como yo que estamos hace unos cuantos años por estas tierras, los conoce y sabe bien quienes son los verdaderos responsables de que no haya opciones creíble dentro de las filas y estemos fuera de cualquier pretensión que nos represente en y fuera de nuestra ciudad.
Siempre lo he dicho y lo seguiré repitiendo hasta el cansancio, soy justicialista y no peronista aunque parezca una aparente contradicción y fue este partido quien me abrió las puertas para participar cuando tuve ganas de hacerlo y estoy agradecido pero no veo en estas dos últimas décadas cambios sustentables lamentablemente.
Un abrazo de corazón y espero que las cosa vayan cambiando porque no es bueno la concentración del poder ni que no haya diversidad de opciones para elegir a quienes quisiéramos que nos representaran.
Charly Hernández, un servidor
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