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Opinión

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Indiferencia ante el intento de vivir en una ciudad limpia

A metros de una escuela, frente a un cartel que indica “Prohibido Arrojar Basura”, bolsas, escombros, residuos, cartones, entre otros desechos son arrojados sin control. ¿Quiénes son los sucios de siempre?
Darío Hernán Irigaray
Por Darío Hernán Irigaray

Por Darío Hernán Irigaray

Una foto dice más que mil palabras, y en esta ocasión la fotógrafa de Rincón de los Sauces Adriana Canchi plasmó una postal que se repite en distintos sectores de la ciudad, aunque en esta oportunidad a metros de la escuela técnica y frente a un cartel que prohíbe tirar basura.

Ante una imagen de este tipo uno se pregunta, es necesario que exista un cartel para que las personas sepan que no hay que tirar basura en cualquier lado? Es una incógnita, si la basura se tira como burla hacia el cartel, o quizás las personas que lo hacen no sepan leer.

Ahora viendo un poco más atrás del cartel, sobre la pared de la casa de un vecino, en algún lado dice “Prohibido pintar con aerosol” ? …o sobre los postes cercanos a la EPET 16, porque parece que el cuidado del espacio público no existe en nuestra ciudad.

No hace falta caminar mucho para encontrar basura tirada, por ejemplo dentro de los cañadones que rodean al casco urbano, o en el sur de la ciudad camino hacia la ruta 5, donde pilas de basura parece que fueran descargadas sin piedad, a pesar que a metros se encuentra el basural.

Viendo estas situaciones uno se pregunta, si hay tanta gente que no quiere la ciudad, si es posible que nadie vea nada, que la basura se acumule mágicamente, que las paredes se llenen de inscripciones con aerosoles de un día para otro, que todo pase sin darnos cuenta.

Lo cierto es que un cartel no alcanza, simplemente tenemos que generar conciencia y empezar a estar atentos, si vemos a un vecino con una carretilla que descarga los yuyos en frente de su casa, o dejan escombros en lugar impropios, podríamos parar por un segundo e indicarles que no es el lugar correcto, o bien tomar una foto y publicarla en algún medio, para que al menos por vergüenza deje de hacerlo.

Fotografía cortesía de Adriana Canchi

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