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Opinión

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La columna de Charly Hernández

La cuestión de la Fe y el conflicto de Malvinas, que sigue siendo un tema caro para los argentinos y donde solo recordarlo nos trae dolores de cabeza, en esta nueva columna de opinión.
Horacio Beascochea
Por Horacio Beascochea

Hola queridos amigos espero que hayan disfrutado estos días tan cargados de emociones como de recuerdos de épocas de fe, como de historia que no son las más agradables pero que cambiaron el curso en la vida de los creyentes en Dios y de los que creemos en una Argentina mejor.

La llegada de un Papa argentino les ha dado otro ánimo a más de uno y hasta se habla que se podría cambiar algunos de los rumbos que la economía venía teniendo, pero de a poco uno va viendo que solo quedan en ciertas emociones momentáneas y todo la realidad de una rivalidad que se va profundizando en cuestiones políticas nos sigue cayendo encima como un estigma que parece que no se puede separar de este gobierno.

En estas Pascuas se han dado ciertas coyunturas y lo de Malvinas solo ha quedado en un mero acto protocolar, mientras se sigue intentando ganar voluntades internacionales para obligar a sentarse a dialogar a Gran Bretaña y cada día nos desafían sabiendo que nadie quiere repetir la locura de lo que nos pasó en 1982. Hoy estamos a 31 años de ese hecho y los recuerdos acompañados de un puñado de fotografías y documentales nos siguen recordando que nuestra plegaria por los que murieron y los excluidos es de una falta que todavía no podemos saldar.

En mi anterior columna traté de de hacer un repaso por la historia que nos llevó a ese 24 Marzo de 1976 y no muy lejos de esa historia tenemos que estar recordando que nos sucedió unos años después.

Era una tarde gris cuando según la historia oficial de la intransigencia, de una guerra que se comenzó sabiendo que se iba a perder en medio de decisiones que se tomaban con sabor a botellas de Whisky y de generales sacrificando la juventud inexperta en el altar de la soberbia para poder salvar un honor que ya se había perdido.

Estos últimos días se ha pensado más en los días que se tienen para vacacionar, para aquellos que han tenido este privilegio, que en lo que representan para nuestras vidas. Comenzando desde lo que la gente en realidad sabe de las Pascuas. Que si el precio del el pescado está alto o si se debe o no comer carne. Yo no soy un tipo religioso ni pretendo serlo ni quedar bien con aquellos que predican una cosa y hacen otra mintiendo o siendo hipócritas en cuanto a lo que las escrituras dicen con respecto a ese tema. Tampoco puedo denominarme un indocto en la materia porque a decir verdad le he dedicado su tiempo como para ser honesto conmigo y con Dios ante tamaña responsabilidad de hablar de lo que representa el cuerpo de Cristo y su sangre en la muerte y resurrección.

Nadie es dueño de la verdad, solo Dios, ni pretendo serlo pero si alguien puede presentar pruebas más refutable de lo que está escrito como porque nos quieren hacer cree algo que no existe, bienvenido sea y por favor digan porque no explican que la comunión es una conmemoración en memoria de él y que no es una transmutación del cuerpo y de la sangre, que no fue crucificado en una cruz latina sino en un madero, que sería en un palo común, con las dos manos por encima de su cabeza y que fue un tal Simón de Sirena quien le llevó el poste porque él no lo podía hacerlo por lo golpeado que estaba, que no fueron dos crucificado sino cuatro, dos con él y los otros dos que ya estaban allí, que no hay gloria en la crucifixión sino en la resurrección y cosas tan simples como esas pero no… hay que hacerle gala a la liturgia y ver todos los años las producciones de Hollywood, que nos siguen masacrando la mente y la fe de los que no han sabido tomarse el tiempo para estudiar. Debe ser por esta razón que otros grupos religiosos van ganando más adeptos porque un pueblo que aprende no permite que les vendan cualquier verdura aunque son muy pocos los grupos que muestran compromiso con lo que está escrito. Pero hay algo que tenemos que tener seguro que cada uno de aquellos que levanten “El Libro” y digan “ésta es la Palabra del Señor” tendrá que dar cuenta delante de Dios en algún momento.

No quiero ser pesado con este tema, pero por todo lo que he escuchado esta semana merecía una pequeña reflexión para ser honesto con lo que creo y los cruces de palabras que he tenido con personas que supuestamente tienen que saber del tema pero dejan mucho que desear sea sobre sus vidas, las vidas de aquellos que lideran con mal conocimiento y doctrina.

Salgo un poco de este tema que da para mucho más pero dejemos aquel que mira el corazón sobre todas la cosas y no seamos el dedo acusador. Siguiendo con lo del 2 de Abril les comento que la Señora llega a estos festejos perdiendo una interna en su propia provincia y con muchas denuncias a nivel público de aprietes y vaciamiento en atender a la provincia que la vio nacer. Cristina Fernández encabeza el acto por Malvinas en la provincia de Chubut este martes, exactamente en Puerto Madryn, recordando los 31 años por la soberanía de las islas Malvinas y el miércoles estará con Daniel Scioli con quien mantiene diferencias financieras en un distrito de Buenos Aires y que se lo ha vinculado en estas últimas horas con el diputado Francisco de Narváez políticamente. De igual manera se ha descartado que Scioli pueda hablar del déficit de 13.000 millones y del conflicto que mantiene con los docentes que lleva ya casi el mismo tiempo sin dar clases del que tenemos nosotros en la provincia.

Con respecto de que Puerto Madryn sea el epicentro de la recordación se debe a que fue el lugar por donde regresaron nuestros soldados tras el fin del conflicto cuando los británicos retomaron el control del territorio atlántico. La Presidenta confesó haberle pedido al Papa Francisco que interceda ante el Reino Unido sobre este litigio a fin de que se avenga a negociar como dictamino Naciones Unidas repetidamente.

El conflicto de Malvinas sigue siendo un tema caro para los argentinos donde solo recordarlo nos trae dolores de cabeza. Los máximos organismos internacionales se han pronunciado a favor de que la vía diplomática es lo ideal e incluso reconociendo nuestra soberanía, pero vemos que para estos países que se denominan potencia, escuchar las recomendaciones de los mismo solo lo hacen siempre y cuando les sean favorables sino las pasan por encima sabiendo que estamos en desigualdad de condiciones para entrar en un conflicto bélico y nos lo refriegan en la cara como lo viene haciendo Gran Bretaña con la movilización de Buques atómicos y formaciones militares a las islas o llamando a un referéndum a los isleños para que decidan bajo que régimen quieren pertenecer.

Me hace acordar lo que está proponiendo el gobernador Sapag con la consulta popular sobre el conflicto de los docentes. Qué vamos a opinar sino que queremos tener a los chicos en clase. Los votos de Malvinas salieron 99% a favor estar bajo bandera británica y ese uno por ciento de seguro los deben andar buscando para deportarlos. Estas son cuestiones cantadas y solo sirven para el desgaste. ¿En qué va a terminar esto? Nadie lo sabe, el tiempo nos ira mostrando que rumbo desandar aún cuando las políticas diplomáticas desarrolladas por este gobierno creo que son las más adecuas. Estamos mostrando que queremos el dialogo y ellos la confrontación. En algún momento se acabaran los negocios políticos de los que se creen inmunes y se volverá hacer justicia con ese territorio que lo llevamos en nuestro corazón aunque nunca pisemos su tierra ni suframos el rigor de su clima, “las Malvinas son Argentinas”. Lo dice la historia y la sangre derramada en sus costas de nuestros soldados que hoy recordamos con tanto orgullo. Uno ve las fotos y ve la alegría de la inocencia y la ignorancia de otros que no estaban ajenos y no deja de sentir bronca.

Como les dije al principio esta ha sido una semana cargada de sentimiento de Fe e historia de lo que nos toca de cerca a todos aquellos que nos tomamos un minuto para salir del ruido de lo cotidiano y pensar que todos lo que hoy tenemos o perdido nos costó sangre derramada para nuestra redención y remisión de pecados con la vida de nuestro señor Jesús Cristo y su posterior resurrección dejando disponible la vida, espiritual, para siempre disponible con solo confesarlo señor de nuestras vidas y creer que Dios lo levanto de entre los muertos y nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos que debemos defender no permitiendo que destruyan nuestras instituciones que de alguna u otra manera nos representan en democracia y que muchos dejaron su sangre por eso.

Amigos que Dios bendiga nuestra Nación y nos llene de entendimiento para actuar con sabiduría en tiempos donde se necesita de gente comprometida para que vivamos tranquila y reposadamente.
Charly Hernández Su servidor

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