Cada vez que termina un año los jefes comunales hacen una evaluación de cómo les ha ido y si su gabinete merece hacer alguna remoción de secretarios, subsecretarios, directores o si se renuevan los contratados y si las arcas económicas terminan deficitarias o con un saldo favorable.
Nuestro Municipio lleva un año de gestión con un Intendente de diferente color político que el anterior y con una agenda de trabajo muy diferente a como se movía aquél. Después de un año algunos cambios se han hecho en el ámbito de la Secretaría de Obras Públicas pero esto que nos ha sucedido con el tema climático cambio el orden de prioridades. Todo lo que estaba planificado ha quedado en un segundo lugar para dar paso a poder llegar con ayudas a los que fueron damnificados y a empezar a trabajar sobre las cuestiones estructurales de nuestra ciudad que, por no tenerlas, nos hemos vistos desprotegidos y vulnerables ante los designios de la naturaleza.
Cuando comenzó esta administración lo primero que tuvo que sortear, según ellos, fue sanear una deuda de casi 12 millones de pesos que con el tiempo y de aquí que el Tribunal de Cuentas de la provincia se decida a investigar para qué los rinconenses sepamos cómo fue gastado ese dinero, es muy probable que proscriba el tiempo de poder procesar judicialmente a los principales responsables que dejaron tantas deudas o simplemente este tema se haya utilizado como una cuestión de campaña.
Si bien nadie duda que la deuda heredada es la dicha por los que hoy están al frente de esta institución, por una vez en la vida quisiéremos creer en la Justicia y que ésta alcance a aquellos que por momentos han hecho miserables nuestras vidas gastando el dinero de los nobles vecinos que confiaron poniéndoles sus votos para que dirigieran tan honorable institución y les proporcionaran una mejor calidad de vida.
Pero saliendo de las finanzas y de lo que hemos tenido que sufrir en estas últimas semanas en lo climatológico, hablemos de estos pocos cambios y de sus internas.
Cada candidato delinea antes de terminar su campaña proselitista quiénes serán los que los acompañaran en su trabajo ejecutivo y si bien todas las Secretarías son importantes para dar respuestas y gestionar soluciones, la de Obras Públicas es una de la que más esta en la vidriera.
Esta gestión comenzó con Carlos Videla a cargo de esta Secretaría, amigo del intendente, y con Raúl Domínguez como Subsecretario. Este último fue un puesto bastante charlado y con algunas resistencias porque lo querían poner de Director de Cultura, ya que el hombre es escultor pero sólo en sus tiempos libres y de oficio herrero. Así que hubo varias discusiones pero llegaron a un acuerdo, acuerdo que duró durante el 2013. Llegado el momento de evaluar los logros y las desavenencias, hizo inclinar la balanza más por la operatividad y los resultados que por la amistad. Raúl Domínguez quedó a cargo de la Secretaría de Obras Públicas desplazando a Videla de ese cargo.
Creo que no debe haber sido nada fácil haber tomado esa decisión para el Intendente pero me hace acordar lo que me decía un maestro de los tantos que he tenido en la vida; “Uno quisiera que las personas que aprecia y ama estuvieran capacitados y que ocuparan puestos expectantes para ayudarlo a uno a realizar los objetivos prefijados, pero no siempre es así”. Rucci elevó una dirección a categoría de Secretaría como la de Servicios Públicos y allí colocó a Videla. Esto habla de que buscó una manera elegante para una situación incómoda, pero hablando a las claras, le restó manejo y dejó una persona mas operativa en Obras Públicas para trabajar sobre demandas que todavía no han resuelto y sobre un año electoral, donde van a tener que poner en vidriera lo que se ha hecho.
Entre medio también se habla de las grandes diferencias que había entre Carlos Videla y Raúl Domínguez pero aún así, los dos Secretarios se tendrán que seguir viendo las caras porque estas Secretarías no pueden trabajar independientemente una de otra. Las dos se necesitan para realizar los trabajos que se están desarrollando en nuestra ciudad. La pregunta ante esta situación seria ¿podrán superar las diferencias de cómo trabajan uno y otro para que cuando Servicios sea requerido por Obras se ayuden entre sí? Espero que puedan tener una buena convivencia porque si fuera lo contrario, los únicos perjudicados seriamos los vecinos.
Lo coyuntural ha llevado al intendente a estar más ocupado en tratar de destrabar obras que son con Provincia y con Nación por lo que nos dejó las tormentas, con varias familias en situación más precaria de lo que vivían, calles en estado calamitoso, pérdidas en locales de comercios y lamentablemente la muerte de un vecino.
Con esto último quisiera poner un paréntesis a lo que veníamos desarrollando. La mayoría de los días termino mi programa de radio y compro comida o voy al restaurante de mi amigo Sergio Rodríguez porque soy una persona sola y disfruto de esa intimidad y de las charlas que esporádicamente suelo tener con el pela, como le decimos, y así transito mis días. El viernes, antes de que se vinieran las tormentas, me senté en una de las mesa del negocio de mi amigo a disfrutar un rico plato de ravioles con tuco y a mi izquierda estaba sentado una persona mayor que ya había terminado de comer. Tenía un bastón en su mano derecha, vestía muy humildemente y con una gorrita en su cabeza. Muy calladito el hombre, estaba terminándose un vasito de vino mientras nos solicitó que le hiciéramos el favor de pedirle un taxi.
Yo llamé a mi taxista de cabecera, esos que no te dejan a pata nunca y se llegó hasta el negocio. Fue dificultosa su parada y mucho más su andar, pues su motricidad no lo acompañaba, pero se las arregló como para llegar hasta el taxi y el taxista lo llevó hasta su hogar. Nunca lo había visto, no sabía de su existencia pero siempre he sido un respetuoso de las personas mayores y me gusta escucharlas, pero la situación no dio para ningún intercambio de palabra solo para decirle “patrón ya llego su taxi”.
Pasó el fin de semana y la rutina había comenzado, la tormenta se desató por la tarde y el martes estábamos hablando de los desastres que nos había dejado y que, lamentablemente, el vecino Benjamín Sánchez que vivía en la calle San Martin al 1044 había muerto electrocutado y que lo encontraron unos vecinos que viven en la parte de delante de su vivienda, al ver que el agua ingresaba a su casita y no daba señal de vida. El perro de esta familia se adelantó y termino muerto por el agua que estaba electrocutada y de esta manera se salvaron de no sufrido la misma suerte que don Vásquez.
Pasaron los días y tenía que hacer unos trámites en el nosocomio local y llamé a Ariel, el del taxi, me vino a buscar y me mientras charlábamos algunas cositas me comentó de este hecho y me dijo; “Charly ¿viste que el viejito que llevé cuando me llamaste desde el negocio del pelado era el que murió electrocutado? Bueno así me entere y caí en la cuenta. Me quedé pensando por unos minutos tratando de recordar algunos detalles de ese pasaje tan fugaz en contacto con esa persona que tenia sus días contados y me pregunté, en un flash de aparentes contradicciones que mi mente me sugería y si se podría haber evitado esta muerte o ya estaba prefijado su partida de una manera violenta.
Que los cauces naturales, los cañadones , las escuelas, el hospital y cuantas otras cosas más que hoy están en zona de riego por falta de atención del Estado
pero nada le devolvería la vida y el tiempo no se puede volver atrás. Lamentablemente, por esta muerte los funcionarios provinciales no les quedó otra que atender los reclamos que hace tantos años se vienen pidiendo y que siempre han sido los mismos, pero como la vida de ellos no está en riesgo, mientras pueda patearse para adelante mucho mejor. Da mucha bronca e impotencia ver como ciertas personas que tienen el poder de decidir qué es lo que se hace o no en una ciudad con el dinero que no les pertenece y que lo hagan con tanto desprecio por la vida humana y solo les interese los número que les puedan aportar a las urnas en su debido momento.
Queridos amigo nada justifica la muerte y mucho menos cuando se podría evitar, mis condolencias para los familiares de Benjamín Sánchez que por unos minutos fue parte de mi existir.
En la próxima entrega veremos si han habido mas movimientos telúricos en el municipio aunque por estos días la pelea es con los sindicatos y las sumas fijas que piden unos y los porcentajes que piden otros, no reconociendo y tildándolo de “trucho” al cuarto gremio que quiere pisar y tener un lugar en ese terreno.
Como siempre este humilde servidor les deja un abrazo de corazón.
Charly Hernández
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