¿Qué es la vida?; ¿Qué es la muerte? sino fracciones de segundo que se transforman en una eternidad. ¿Ha escuchado alguna vez a las personas que pasaron por un accidente decir: “Vi como mi vida pasaba en un segundo?
quizás la realidad de la vida sea de esa manera pero no somos plenamente conscientes del valor de la misma hasta que nos pasa algo. Los detalles de lo que es realmente importante en este preciso momento
¿Cómo saberlo si siempre estamos pensando que mañana despertaremos como cada día y vamos gastando los años con preocupaciones que ansiamos desaparezcan con una buena comida, una película o esas tan bien merecidas vacaciones donde iremos a la cordillera o hacia el mar?.
La confrontación con la muerte siempre nos parte la cabeza y ésta última semana los sentimientos de los neuquinos se vienen revolviendo entre escombro y dilemas de responsabilidades, con la muerte de esas siete víctimas que mientras compraban en el supermercado algunos alimentos que servirían para pasar el fin de semana, pasaron a ser los mártires del desprecio que algunos tienen por la vida. Desde los escombros y los hierros retorcidos, los gritos de la desesperación, el horror de la impunidad nos ensordecen en el silencio y con nuestros ojos enrojecidos esperamos como si fueran nuestros familiares que por una vez en Neuquén no haya impunidad.
Que los poderosos vayan presos y que los fueros del poder sean quitados y que como personas comunes sean juzgados. Creo que no es mucho pedir si pensamos que la vida de una persona no tiene precio para a si mantener la esperanza de que pagaran su culpa los que se manejan fuera de la ley. Queremos ver que la justicia no es parcial ni dirigida hacia unos pocos y poder seguir creyendo en nuestra división de poderes.
Lo interesante de la vida es el no saber que nos depara la jornada. Muchos de los hechos que nos suceden a menudo, nos ponen a prueba, nos lleva a tomar decisiones para agarrar la mejor opción y en una situación negativa tratar de que nos quede algo bueno. Lo que pasa es que ante la muerte uno se pone a pensar que hay de positivo en esa situación que debemos afrontar tarde o temprano. La muerte es horrible, no hay gloria en ella y siempre viene cargada de dolor. Sea como una causa natural de la vida o como cuando se va consumiendo por una enfermedad o cuando una persona se va trágicamente.
Los sabios te ponen en la disyuntiva que en algún momento tenes que parar y preguntarte que harías si supieras que mañana morirías, los religiosos te lo plantean diciendo si te comportarías de la misma manera al saber que Jesucristo te viniera a visitar esta noche y pasar un rato contigo. De seguro que si supiéramos cuando vamos a dejar de existir nos encargaríamos de arreglar algunas cosas y tratar de dejar lo más importante para el último momento de nuestra existencia. Pero gracias a Dios ese privilegio no nos ha sido concedido y debemos hacer que cada minuto tenga su valor porque como decían los viejos
”nadie tiene la vida comprada”...
La eterna juventud, la vida eternizada, los pactos con los espíritus malignos negociando con sus almas para garantizar que nada te va a pasar, son más para las grandes producciones de Hollywood que para la realidad misma, porque las cosas pasan muy a pesar de nuestros propios esfuerzos de alejar lo negativo de nuestras vidas.
Yo vi morir a mi bisabuela, en el lecho de su cama después de haberme pedido un vaso de agua, a mi abuela, de una embolia cerebral, a mi padre de tres paros cardíacos en su cama por una cirrosis hepática, perdí a mi madre, de una infección pulmonar, mientras hacía un programa de radio aquí en Rincón y a mi hermana también de una enfermedad. Llevo muchos dolores de personas que si bien no se han ido en accidentes les puedo asegurar que es bastante traumático. En el haber también he tenido que soportar la perdida de amigos. Hoy con el paso de los años me voy acostumbrando a eso de que cuando me comunico con alguien querido o conocido lo primero que le pregunto es acerca de su salud, quizás por considerar que es lo que debemos cuidar para poder continuar.
Somos especialistas en la autodestrucción pero también aprendemos mucho de nuestras cenizas, que nos llevan ha tener nuevas perspectivas. Se que en algún momento voy a morir pero después de auto flagelarme por mucho tiempo he decidido que no será por mi propia mano. Como dije no hay gloria en la muerte pero si en darle lucha a esta vida es porque parece que hay personas que se empeñan en querer hacerla más difícil pero no hay nada que el hombre se proponga, mientras este disponible, que no pueda lograr.
Cuando vuelvo a pensar de los desastres que causa el ser humano y el dolor que produce en sus hechos trato de no generalizar y ver cada hecho en su contexto. Lo que paso en Neuquén a sido realmente lamentable pero no puede creer que se haya planificado como si creyera que alguien quería matar a esas personas. Cuando hablo de desprecio por la vida es donde encuadro esta situación y sus responsables por su ambición de tener un poco más de dinero en sus cuentas y gastar menos en el intento. La falta de profesionalismo y el querer ahorrar en los materiales los transformo en unos asesinos.
En la parte política se tratan de sacar la responsabilidad de los controles, solo espero que la justicia no transite el mismo camino para llevar también a esta parte al banquillo de los acusados. Ahora ¿qué controles viene haciendo la provincia o los municipios a los lugares de riesgo que tenemos? Hoy vemos una construcción de más de un piso y sólo se nos viene la tragedia de Neuquén. Ha salido a caminar nuestra ciudad o su ciudad ¿cuántas construcciones nuevas vemos y lo rápido que van proliferando? Hace poco corriendo el Rally, el intendente Marcelo Rucci y uno de sus funcionarios, casi se matan en un accidente. Tenían que trasladarlos de urgencia hacia la capital pero tuvieron que desistir a la idea de que fuera de forma aérea porque la pista en el aeropuerto local no estaba ni esta en condiciones. Antes de este accidente habían promesas de arreglos, después dijeron “esto hay que hacerlo ya”
Estamos cada día rogando que no suceda ningún accidente de gravedad porque lo que vamos a lamentar no va a ser la falta de inversión sino la muerte de algún vecino de nuestra localidad y ¿quién se va hacer responsable?...
La muerte vendrá sin que la llamen por un orden natural de la vida. Entonces ¿por qué darle oportunidades de que aparezca antes de tiempo por nuestras imprudencias, distracción, descuido, avaricia, falta de controles o lo que sea que contribuya a que lo que no queremos nos suceda?
La semana me sigue llevando por nuevas situaciones y obligo a mi mente a recordar de vez en cuando aquello que me ha tocado, que me hace sentir y me vuelve mas humano, que me dice que quizás la victoria cada día es en mantenerse vivo pero vivo no solamente de respirar sino de amar, de contener, de mirar y poder ver, de oír y escuchar para entender que la vida nunca ha sido para cagones que se esconden tras sus miedos y solo perduran en el tiempo ocupando espacio sin proporcionar una mísera idea que se caiga de sus pensamientos. La vida y la muerte cual fuera el día como la noche en un punto se juntan pero no sabemos bien cuando se produce la fusión, es una prorrogativa de Dios lo que si están en nuestras manos es hacer que valga la pena.
Mi oración será para las almas de los inocentes que dejaron de existir y mi abrazo para los que viven desinteresadamente que han dejado esas pasiones juveniles y han descubierto ese milagro de la convivencia como dicen algunos para darle legalidad al asunto
”hasta que la muerte nos separe”
Un Servidor Charly Hernández
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