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Opinión

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La columna de Charly Hernández

Rincón: ciudad de adicciones como la cocaína, marihuana, el alcohol, la ludopatía y la responsabilidad del Estado para cambiar la situación, en esta nueva columna de opinión.
Horacio Beascochea
Por Horacio Beascochea

Jorge Luis Borges dijo que el tango no era representativo de los barrios porteños, más bien de los burdeles. Cuando uno se pone a revisar la historia de estos lugares, siempre están asociados con la diversión de la noche con transacción sexual y por simple asociación lo llama “Cabaret”. Palabra que no estaba en el vocabulario común de la gente de la época porque era mas utilizada en Francia, país de su origen, que internacionalmente se las denominó así a las salas de espectáculos, con músicos, danzas, humoristas, ilusionistas, mimos, con un restaurante, y un bar, cosa que en un simple teatro esto no sucedía.

Entre viajes y viajes de la gente adinerada a Europa llegaron estos espectáculos a nosotros. Creo haber escuchado las canciones de Carlitos Gardel dirigidas a las rubias de New York, tres hermosas chicas bailarinas de uno de esto espectáculos que ya hacían furor en el país del Norte.

Hace poco se supo el verdadero origen del nacimiento de quien en vida se llamaba Chales Romuald Gardés mas conocido por nosotros como Carlos Gardel, nacido en Toulouse, Francia. Quizás sea por eso que la sangre le tiraba y lo llevo a vivir gran parte de su vida por los rumbos de la noche con su canto y su encanto, enamorando con su voz y dejando miles de anécdotas en sus letra arrabaleras.

A fines del año 1800 y principios de 1900 en Buenos Aires, siete de cada diez personas eran hombres y la mayoría inmigrantes. Esto seguramente tenía mucha influencia para justificar que en esos momentos había 239 escuelas, 16 Iglesias Católicas y 6.000 prostíbulos. En el 1900 los prostíbulos proliferaron y muy poco tenían de ser un “Cabaret” pero si era el lugar apropiado para tomarse unos buenos tragos, escuchar a los muchachos que no andaban para la lírica y pasar un buen rato con una mujer, bailando bien apretadito y si la cosa daba para más, terminar bajo las sábanas con alguna buena moza y en algún cuartucho barato que la misma casa les proveía.

Es de esta manera que el “Tango” se incorpora a los prostíbulos para darle otra atracción a la clientela y empiezan a crecer juntos y de la mano. Los títulos de los temas eran muy sugerentes; “Cabaret y dame el vuelto” “Aféitate el 7 que el 8 es la fiesta” “Qué polvo con tanto viento”. Las mujeres trabajaban a porcentaje que transaba siempre el dueño con el cafisho que a su vez se quedaba con otro tanto. Cuando el alcohol hacía su efecto siempre se terminaba con los cuchillos en la mano peleándose por alguna dona. Como sabemos el tango estaba prohibido por la alta sociedad, pero los jóvenes eran los más participativos de esos lugares.

La historia esta buena amigos y me quedo con las ganas de compartirles mas de esas noches que se ven traducidas en letras de tango, por eso sólo me queda recomendarles que se sienten y disfruten de un buen autor y dejen que su mente y su imaginación lo sitúen en algún lugar. Lamentablemente la realidad me llama a decir algunas cosas que nos tocan más de cerca y golpean a nuestra sociedad.

El tema de la diversión nocturna es algo que nunca va a parar, siempre ha existido y perdurará, solo que los condimentos de esta nueva generación traen muchas muertes y vidas arruinadas. En mi juventud trabajé, para costearme mi secundario, a media cuadra del famoso Cabaret llamado “Bagatel” proveniente de la palabra “Bagatela” que significa; lugar dedicado al teatro, la literatura el cine y la fotografía. Que cosa ¿no? así que, las chichas que salían por esas puertas serían actrices, escritoras con sus alumnos y yo que pensé toda mi vida que eran prostitutas, aunque el horario era medio raro para leer un libro o estudiar teatro… que mal pensado de mi parte, ven hay que estudiar para saber.

Bueno… yo atendía un kiosco de noche y ese era uno del los clubes más viejos del la capital neuquina como el famoso “Miau miau” en la zona del primer balneario sobre el brazo del río Limay, por Bahía Blanca al fondo. Lugares de mucho tránsito y de manejo de dinero.
Llegué a Cutral Co a principios de los 90 con la privatización de Menem y la calamidad del derroche y del desempleo, rápidamente estos lugares de distracción desaparecieron porque el viento se fue para otro lado. Corría 1996 y aparecí en Rincón de los Sauces persiguiendo la nota periodista de los derrames de petróleo, las noches se hacían muy largas y a veces no veíamos el día, eran tiempos de mucho sacrificio, no sabe usted el esfuerzo que hay que hacer para trabajar trasnochado aunque eso ya es parte del pasado.

Volviendo a la seriedad del asunto, esta semana se dio a conocer en un medio regional que nuestra ciudad es la segunda en el consumo de cocaína, como de alcohol después de Neuquén. capital y que esto se debe a que tenemos un alto poder adquisitivo (como si todos los que consumen fueran petroleros) y que su consumo se da mayormente en las noches de Rincón, dando a entender que se vende en los prostíbulos de nuestra ciudad. Cabe recordar que no hace muchos años atrás aparecieron en una operación que supuestamente era encubierta, siete fiscales con unos trescientos efectivos entre policía provincial, gendarmes y la Federal, todo estos supongo, con la venia de algún Juez.

Esa noche de sábado tuvieron que improvisar en el Polideportivo Municipal una gran Comisaría. Gente que vieron caminando, en taxis, camionetas, cabaret, Boliches bailables, casinos y propiedades privadas fueron allanadas, no hubo uno que esa noche no fuera requisado pero lo máximo que consiguieron fueron un par de consumidores que estaban descolgados de la vida porque una semana antes la noticia de la venida de esta cantidad de efectivos ya se había filtrado y corría como reguero de pólvora en la población. El papelón del siglo y todo sigue igual o peor en cuanto al consumo y la prostitución.

Leyendo ese artículo me preguntaba, haciendo participar a mi audiencia del programa radial que tengo cada mañana, si esto lo sabe la Subsecretaría de Salud de la provincia, datos que no debe ignorar el Ejecutivo, y si realmente quieren hacer algo serio y responsable con nuestra ciudad, si es que tanto les importamos ¿por qué no hacen un trabajo de inteligencia y atrapan a los proveedores de cocaína para terminar con este flagelo? ¿O sólo seguimos siendo buenos para los discursos de campañas mientras hacer sus mejores acuerdos con las empresas puenteando a nuestra ciudad?

No nos dicen nada nuevo las estadísticas que no sepamos y veamos en nuestro diario vivir, es como darle un sermón a un borracho para que sepa lo malo que es el alcohol. Les puede asegurar que yo les puedo hablar mucho más que un profesional de lo que es vivir en la miseria de esa adicción.

Trataremos de curar a nuestros adictos a la cocaína, a la marihuana, al alcohol, a la ludopatía, de contener a las familia que sufren de violencia familiar a través de nuestras instituciones, pero ustedes tienen la posibilidad, por los mecanismos del Estado, de profundizar las investigaciones y de cuidar de que no tengan infiltrados para dar con los delincuentes que traen las drogas a nuestra ciudad y así aprenderlos y empezar a cortar esto de raíz. Si somos la segunda ciudad mas contaminada por este flagelo creo que lo lógico sería apuntar los cañones en esa dirección y si no se hace nada nos ponen en la situación de pensar que alguien sale beneficiado con todo esto.
Charly Hernández Un servidor

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