No ha pasado un año que Hugo Moyano llenaba estadio para decir lo bueno que era el gobierno de Cristina Fernández y que Amado Boudou como ministro de Economía era el único “amado” que él había conocido ironizando con los demás economistas que lo atacaban en su paso por ese ministerio. Todos conocemos cuales eran las intenciones de Moyano estando cerca del poder y como sus pretensiones fueron diluyéndose como el hielo sobre un whisky berreta. Hoy enfrentado con el poder y una CGT dividida, busca adhesiones con los sindicatos que sean incondicionales para demostrar que su poder sigue vigente.
Durante su estadía en Neuquén Moyano junto a Piumato y el Momo Venegas la Confederación y los antimoyanistas en Buenos Aires, se ponían de acuerdo para ratificar la fecha del 3 de octubre para las elecciones y elegir su líder y mesa directiva que, según ellos, agruparían más de 120 sindicatos en todo el país. Esta división a descolocado a más de uno en las provincias que han tenido que decidir de que lado quedarse y esperar algún beneficio o recibir algún castigo por parte del Estado nacional que mantiene a más de un sindicato en aprietos con su falta de aportes en sus obras sociales. Lo que llaman estos sindicalistas, que para ellos hace la diferencia estar del lado del trabajador, son ochos años comulgando con el poder y por no haber conseguido en las últimas elecciones puestos en la lista de diputados nacionales y en la provincia de Buenos Aires, a no ser solo el hijo de Moyano, y la vice presidencia en manos de un miembro de la UCeDé como lo ha sido Boudou, los llevó a este alejamiento en una clara confrontación con una de las fuerzas que ellos mismo alimentaron y que se rompió con la muerte de Néstor Kirchner y la pelea sin cuartel con su hijo Máximo y el sector de la Cámpora. Estos son los grandes riesgos que venimos viendo y viviendo cundo se han mezclado tanto los roles de los sectores y las reglas no quedan claras y las traiciones están a la orden del día.
Hubo un tiempo que se sabía que era muy arriesgado formar un sindicato porque éste incondicionalmente defendía los derechos de los trabajadores y esto siempre molestaba a la patronal pero en una Argentina donde los roles se superponen y el poder político da órdenes al poder judicial y baja línea sobre el Congreso, cualquier cosa se puede esperar. Se siguen imponiendo los números ante la necesidad de la gente. Cuantos más afiliados tenga un partido o un sindicato es el poderío que tiene para negociar. Ya las amenazas de Hugo Moyano de parar al país no asustan al gobierno ni tiene el poder para lograrlo sino ya lo hubiera hecho, lo intentó y no lo pudo lograr.
Mas allá que con su amigo Guillermo Pereyra acumularon una gran cantidad de personas en pleno centro de Neuquén Capital, en esta oportunidad ya no estaba el gobernador Jorge Sapag, como en la primera vez con el apoyo de su partido y como siempre muchos van porque se sienten comprometidos en su trabajo, mayormente en el petrolero, porque no todos quedaron conformes con el aumento del 25% anexado al básico en forma escalonada de su pago hasta el final del 2013. Esto de la política sindical es lo que ha terminado de confundir más a la gente, los gremios en política que ya hace algunos años se viene practicando, Nos lleva a tener un gremialista en el poder del Estado o estar repartiendo su cabeza para saber donde posicionarse y no morir en el intento. Hoy tienen todo el derecho legal y no son incompatibles los cargos pero por una cuestión de valores y moral creo que no se debería hacer. Mire como nos ha ido con los partidos políticos, estas alianzas, acuerdos o como usted los quiera llamar solo han sido una ensalada de dirigentes que al mejor estilo de las religiones, si te peleás con el pastor de tu Iglesia en la esquina hay otra que te recibe con los brazos abiertos. Saltan de un partido al otro y así siguen con sus mentiras. Si bien esto recién comienza es vieja en el historial de nuestro país pero como todo dicen porque no volver a las bases para encaminar el rumbo.
El movimiento obrero argentino tiene una larga y compleja historia de lucha. Fue iniciada poco después de la mitad del siglo XIX tanto por la comunidad de obreros afro-argentinos como por grupos socialistas y anarquistas llegados en la gran inmigración europea. En el curso del siglo XX desarrolló grandes y poderosos sindicatos de industria que pusieron a la clase obrera como protagonista de la Historia Argentina y al mismo tiempo fue objeto de grandes persecuciones y matanzas. Desde fines del siglo XX la globalización ha afectado al movimiento obrero argentino e impulsado nuevas iniciativas y debates con el fin de reorganizarse para enfrentar nuevos desafíos que enfrentan los trabajadores. El primer paso en la organización del trabajo, que en la Argentina fue la creación de sociedades de socorros mutuos o mutualidades.
En 1857 se conforma en Buenos Aires la primera organización obrera del país, la “Sociedad Tipográfica Bonaerense”. En 1858 grupos de inmigrantes se organizan dos entidades que serán de gran importancia: la “Sociedad Española de Socorros Mutuos” y “Unione e Benevoleza”.
En 1863 aparece el primer periódico obrero de América Latina: “El Artesano”, dirigido por Bartolomé Victory y Suárez ,un socialista utópico catalán que al año siguiente publicara “El Comunismo”, de Esteban Cabet, primer libro socialista - comunista publicado en América Latina. En 1873 se produjo la primera crisis económica del nuevo sistema capitalista en formación. El presidente Avellaneda hizo un famoso discurso en el que se anticipaba el conflicto social por venir: “Hay dos millones de argentinos que economizarán sobre su hambre y su sed, para responder ha una situación suprema a los compromisos de nuestra fe pública en los mercados extranjeros”.
Para esta época los estancieros habían conformado la Sociedad Rural Argentina en tanto los industriales lo hicieron en1875 con el Club Industrial que se configuraría como Unión Industrial Argentina en 1887. La Unión Tipográfica en 1879 declara la primera huelga contra la reducción de salarios. La huelga sorprende y logra que se acepte lo exigido: se aumentan los salarios se reduce la jornada a 12 hs y se excluye a los niños menores de doce años. Sin embargo, al poco tiempo se reimplantan las viejas condiciones de trabajo y el sindicato desaparece.
En la década de 1880 se conformaron 21 sindicatos entre los cuales están el de Empleados de Comercio, de Municipalidades, de Industria, de Maquinistas y fogoneros de Locomotoras y así podríamos ocupar páginas y páginas hasta nuestros tiempos.
El 27 de Septiembre de 1930 los trabajadores argentinos conformaban la Confederación General del Trabajo (CGT). Sin embargo, habría que esperar 6 años para que la misma se organizara con su Congreso Constituyente desarrollado el 31 de marzo y el 2 de Abril de 1936, cuando comenzó a funcionar y ha unificar los sindicatos. Su primera conducción estuvo a cargo de Luis Cerruti como Secretario Gral.; Alejandro Silvetti como Prosecretario; Andrés Cabona como Tesorero. Los tiempos han cambiado pero la lucha siempre ha sido la misma o tendría que ser la misma: el mejoramiento de las condiciones laborales sin negociar los derechos del laburante.
Detrás de todos estos movimientos sindicales actuales solo una cosa nos queda en claro y es la lucha por el poder.
Charly Hernández, un servidor
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