Quizás a través de toda su vida conciente las personas sufren las consecuencias de transitar una amarga experiencia al tratar de vencer sus temores. Muchos de los cuales vamos adquiriendo desde que nacemos y cultivamos hasta que morimos. Los temores pueden ser variados y un gran problema para no lograr nuestros objetivos. Hablando sobre el común denominador de la palabra sus características siempre son las mismas y estas obedecen a una ley Universal que nos indica que es la “creencia”. El temor es solo una parte puesto que la creencia es una palabra neutra, ¿que quiere decir esto? Que no es ni positiva ni negativa. Según se la observa en acción en la vida de una persona, uno, debe deducir que función esta cumpliendo y los resultados o las consecuencias son los únicos que nos pueden decir como se la esta utilizando. Puede ser que esto sea tarde para revertir algunas cosas pero si sabemos su manejo estaremos anticipando un resultado, que quizás no sea el ideal pero tampoco un desastre total.
La duda, la ansiedad son las características de lo negativa de esta ley. La invasión de circunstancia negativas o promociones para una vida saludable resaltando lo negativo, bombardean cada día nuestras vidas y la psicología del miedo a dado grandes resultados para las empresas que no especulan en trabajar con estadísticas dramáticas que para más de un analista de diván le es útil para su bolsillo. Tratando de escuchar y observar acerca de a que le teme la gente, me he encontrado que en su gran mayoría que es a pasar desapercibido o a ser menospreciado. Estando en una reunión, grupo de personas o lo más masivo que hoy tenemos con la Internet podemos observar “cómo” quieren tener presencia y decirnos ¡¡aquí estoy!!.
Un Libro viejísimo de auto ayuda llamado “cómo ganar amigos e influir sobre las personas” por Dale Carnegie y escrito allá por 1912, entre las tantas cosas útiles que dice es que un buen conversador es aquel que sabe escuchar. Se podría llegar a sorprender de que tan ansiosa esta la gente por comunicarles algo que para ellos es importante. Si se detiene un momento, podría decirles que casi los escucho gritándoles ¡¡¡ escúchenme!!!...¡¡ tengo algo para decir!!.
Hay veces que solo desean ser escuchadas y que cierres tu bocota.
Una palabra imprudente puede hacer de un sabio un gran estúpido no? He visto como una conversación se transforma en un monólogo e ir subiendo de tono a tal punto que parece que el que grita más alto y tiene la última palabra, es el que tiene la razón, y no es así amigo. Por los lugares que transita el hombre no quiere que se lo ignore a menos que haya cometido un error que lo deje expuesto o mal parado por su ignorancia o metida de pata. Ese envanecimiento de creer que uno es dueño de la verdad y siempre el otro es el que esta equivocado por supuesto esa jactancia que no puede faltar de, no solo pensar sino actuar, diciéndose “este es don nadie que me puede enseñar?”. La egolatría es un factor que lleva a aislar a la gente también.
Cuando uno quiere resolver problemas debe saber escuchar. Ahora bien, yo sé lo que está pensando usted ¿pero a mí quién me escucha? yo también tengo algo para decir, tengo miedos, dudas, ansiedades y algo que aportar
Es cierto pero la mayoría de las veces los que practicamos esto de estar prestos a poner la oreja y prudentes para hablar logramos autosuficiencia y entendimiento para darnos cuenta de que las respuestas están en uno mismo y que solo falta la fuerza de voluntad para salir de la apatía y decir cambiar y cambiar. Se necesita de mucha honestidad para tener la grandeza de reconocer que uno esta equivocado y cuando lo sabemos tenemos miedo de que lo sepan otros porque lo podrían usar en contra nuestro y tomarlo como una debilidad. Por lo general la gente le tiene miedo a lo que dirán es por esto que se vuelven unos hipócritas. Mostrando lo que no son y hablando siempre de ellos mismos.
Reza un versículo de las Escrituras en los Proverbios “es mejor que te alaben los labios ajenos y no los tuyos propios“. La mayoría de las veces les estamos diciendo a los demás lo bueno y lo geniales que somos y nos volvemos irritantes. La gente empieza a conocernos y toman sus propias decisiones, de seguir escuchándonos o evitarnos. A cuantas personas a separado de su vida por no escucharlas, ¿se lo a preguntado alguna vez?. Tratamos de huir de lo negativo y sin embargo hay veces somos quienes lo generamos. Tenemos la oportunidad de hacer las cosas bien y de ayudar no siendo tan egoístas y pensar un poco en el otro. No les vendría nada mal a algunos que se dicen ser dirigentes en asociaciones o partidos políticos practicar un poco esto. He escuchado a personas esperando en las puertas de las diferentes instituciones gubernamentales solamente queriendo que las escuchen aunque no les brinden soluciones.
“Desde que asumió, el Intendente, nunca me recibió en su despacho”
“le he enviado tantas notas y nunca me contestó esta funcionaria”
”ahora vienen porque necesitan el voto ¿Le son familiares estas frases?, quizás usted mismo las pudo haber repetido. No hay que tener temor a cambiar, constantemente vivimos haciéndolo hasta obligadamente o por el curso natural del tiempo lo raro es cuando uno lo decide. ¿No se ha mirado en el espejo en estos días?. Los años hacen lo suyo propio aunque se va conservando bien, se hizo esa cirugía estética que le saco esa cicatriz o le aumento las lolas
tarde o temprano lo estético ira cambiando. ¿Como decía esa canción?..” el tiempo pasa nos vamos poniendo viejos y el amor no nos refleja como ayer. En cada conversación cada beso cada abrazo, siempre se impone un pedazo de temor
vamos viviendo, viendo las horas que van pasando, las viejas discusiones se van perdiendo entre las razones”
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El temor amigos míos es arena en la maquinaria de la vida. Nos paraliza, nos ata, no nos permite sacar lo que tenemos para dar y edificar en nuestros propios cimientos. Yo nunca pensé que a esta altura de mi vida me tendría que replantear cosas, tener esta oportunidad de escribir, aunque no me sale perfecto pero el responsable de esta situación, primero me escuchó, creyó en mí y supo cuáles eran mis temores, luego me corrigió y dio aliento a mis esfuerzos y continua exhortándome a hacer un esfuerzo más digno. Un gran maestro me enseño que ”la experiencia no es garantía de la verdad” y es cierto, puede ser que lo que es bueno para mí no lo sea para usted, cada uno lo vive de acuerdo a como a sido educado pero una ley que es Universal es aplicable para todos por igual. El H2,O ( agua ) lo es para el que esta preso o libre, en la China o en la Argentina. Es como cuando el religioso dice; “el sol sale para justos como para e injustos” eso es justicia Divina. Creer es una ley, no importa quién la aplique sino “cómo” se la aplica. No es cuestión de creer todo sino “qué” es lo que creo. Lo pueden ver.
Como siempre mis respetos a cada uno de usted queridos lectores y gracias por sus críticas y no quiero olvidarme de darles mis saludos a todos los afiliados y simpatizante del MPN que este 4 de Junio están en su “51 aniversario”. A sus dirigentes les vendría bien a aprender a escuchar un poco más y volver a las bases, como ellos mismos dicen. Un servidor Charly Hernández
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