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Opinión

Opinión

La violencia de género mata anímica y físicamente

¿Qué es lo que pasa por la cabeza de una persona para llegar a tamaña determinación de agredir hasta la muerte aquella persona que una vez amó?.
Horacio Beascochea
Por Horacio Beascochea

Cintia Vergara era una chica común. Quecomo todas, visionaba un futuro feliz junto a una pareja que la amara y poder criar a sus hijos hasta su adultez, viéndolos como se desempeñaban como personas de bien dentro una sociedad que no muestra muchas expectativas de vida pero que con empeño se puede lograr.

Nunca pensó en sus años de juventud que la vida le mostraría su peor cara en esa búsqueda de la felicidad y el amor que tanto anhelaba. Este domingo 20 de abril fue perseguida por su ex-pareja, que poseía restricción legal para acercarse a ella por ser un hombre golpeador, le asestó varias puñaladas hasta verla caer sin vida delante de él. Dicen algunos testigos que los hijos de ella estaban presentes en ese momento. Christian, su ex-pareja, y según consta en la causa, hacia vario tiempo que venía torturando a Cintia con mensajes de texto en su celular o donde quiera que la veía la agredía verbalmente y en más de una oportunidad la había violentado físicamente.

Es por esto que las denuncias fueron varias hasta lograr la restricción para que no se acercara a ella pero esto no bastó y este hombre terminó cometiendo lo que ya había decidido en su corazón terminar con la vida de esta joven madre. No se bancó que lo dejar por su condición de golpeador, ese flagelo que hoy cada día se cobra una víctima y que denominamos femicidio. Nosotros en Rincón tenemos nuestra “Micaela” y ahora Catriel tiene a su “Cintia”. Una chica que por todos los medios le estaba diciendo a la justicia que su vida corría peligro pero que no fue escuchada ni ayudada para que pudiera vivir en paz.

Ahora llegan los lamentos y las justificaciones pero hay una familia destrozada y una sociedad indignada por lo que se podría haber evitado y que no se hizo. Me pregunto ¿cuántas responsabilidades compartidas hay en estos eventos? Cuando la justicia se logra y llega a las víctimas estas ya están dos metros bajo tierra. Solo mitigar un poco el dolor de aquellos parientes más cercanos viendo tras las rejas a quien cometió el hecho.

Como en varios casos de violencia de género o femicidio, en estos últimos años, el doctor Marcelo Eduardo Velasco viene tomando la defensa de las víctimas y se las carga al hombro con mucha celeridad, responsabilidad y compromiso para poder obtener un poco de justicia ante las leyes que muchas veces protegen, en la manipulación de las mismas, aquellos que han cometido tal atrocidad. Velasco a tomado el caso de Cintia Vergara para pedir la perpetua, 35 años, con prisión preventiva mientras se instruye la causa y su proceso que, según dicen, será de 20 meses por lo menos. Lo que se pretende, a lo igual que el caso de Micaela, que el perpetrador del femicidio quede preso mientras dure el proceso hasta llegar al el juicio. Una preventiva de conformidad, en este caso, sería empezar hacer justicia.

Mientras pensaba en éste y en otros casos me preguntaba ¿Qué es lo que pasa por la cabeza de una persona para llegar a tamaña determinación de agredir hasta la muerte aquella persona que una vez amó? Es muy difícil desentrañar los laberintos de la irracionalidad a la que puede llegar la mente humana. Yo sé lo que es sufrir por un amor, de ver aquello que parecía invulnerable diluirse como el agua entre las manos. El llorar por los rincones y sentir una opresión en el pecho y no encontrarle mucho sentidos a las cosas. Pasar por esos lugares que uno recorría de la mano con la persona que amaba y mirar la vida de un modo diferente.

Algunos más filósofos dicen “quien se enamoró y no le dolió entonces nunca amó”… pero como entender el de llegar a la violencia física. Cuando se pierde el respeto por completo por la otra persona sin pensar el daño que se le está haciendo, degradándola por alguna condición de debilidad o defectos en su falta de actitud para poder cambiar. Por otro lado ¿Por qué querer cambiar a esa persona y creer que debe moldearse a lo que uno es, cuando la hemos conocido de una manera en la cual ella se sentía cómoda en ese estado?.

Es cierto que en una pareja debemos desarrollar la capacidad de ser permisivos y de vez en cuando ceder cierto terreno para la buena convivencia pero esto se logra con un acuerdo mutuo y por el amor que nos podemos profesar, pero si estas circunstancias no se dan debemos de armarnos de la fortaleza que solo el tiempo te lo irá dando para pasar el mal trago de una separación. Las personas no somos objetos que están para ser utilizados a nuestro gusto y antojo en beneplácito de quien las posee. Sino para amarnos y edificarnos en diferentes maneras, como familia, como amigos, o como parejas.

El pasar una barrera en la cual es tan difícil volver atrás, como levantarle una mano y golpear a una mujer y después pretender que con esa misma mano que le pegamos pueda sentir el calor de una caricia sincera y con amor, se me hace muy difícil de imaginar. Tenemos demasiados casos de violencia de género y algunos que terminan en tragedias con muertes lamentables e irreparables. Hoy hablamos de Cintia pero porque no prevenir y tomar mucho más en serio las denuncias de estas mujeres que nos están pidiendo a gritos en su silencio por temor que las sigan agrediendo que las ayudemos, que les demos contención, que les tiremos una mano, que les demos un guiño de comprensión aunque sea con una mirada diciéndoles “te comprendo, aquí estoy para ayudarte”.

Yo provengo de una familia donde mi padre era un alcohólico y golpeador y esa imagen de dolor de mi madre que mucho no podía hacer todavía retumba en mi mente. Pero he llegado a mi adultez y lo he podido manejar y la enseñanza del amor sobre todas las cosas es mucho más superadora que el dolor de los recuerdos. No se borran las cicatrices del alma pero se puede hacer que solo sea un recuerdo que hoy no duela para seguir adelante, pensando en que podemos tener una vida en la cual no tenemos porque convivir con la violencia y poder amar a esa persona que supimos conquistar o dejarla partir, si es que la vida nos la presenta así. Sabiendo que el día de mañana siempre habrá una nueva oportunidad si es que seguimos abiertos al amor que nos puedan proporcionar y del que podamos dar.

Como siempre queridos amigos les dejo un gran abrazo y démosle crédito al amor y no dudemos en denunciar la violencia de género en toda su dimensión.
Un servidor, Charly Hernández

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