Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido

Actualidad

Actualidad

Chevron descubrió shale oil en El Trapial

Está a unos 50 kilómetros de Rincón y ya se ha montado una pequeña ciudad con un centro médico, una cancha de fútbol de césped sintético, una de básquet, un gimnasio, un restaurante de carta amplia, pabellones con aires de hotel con estrellas y una pista de aterrizaje propia en tránsito permanente con el aeropuerto internacional de Neuquén. Consume 32 megavatios de potencia, casi el doble que Rincón de los Sauces.
Horacio Beascochea
Por Horacio Beascochea

La empresa Chevron comenzará a extraer en dos semanas su primera producción de shale oil. Lo hara aquí, en El Trapial, el yacimiento estrella de la provincia, y desde su primer pozo no convencional en la Argentina, que lleva el número 2001 y esta ubicado al pie de una formación que los lugareños bautizaron Barda de los Vampiros.

El nombre se debe a que en la barda cuevas en las que se resguardan murciélagos particularmente grandes. En El Trapial hace unos meses comenzó el declino de un sector particularmente rico, denominado El Porche, y que si bien mantiene niveles de producción altos ve que su destino es una inexorable baja de la curva.

Por eso, la apuesta mayor esta en los resultados que se puedan obtener en las tres perforaciones no convencionales en marcha, que se instalaran en la formación geológica Vaca Muerta.

El yacimiento que más petróleo produce en la provincia está a unos 50 kilómetros de Rincón de los Sauces donde cuenta con un hotel donde descansan los empleados de las contratistas.

El vínculo por terrestre es casi tan normal como el aéreo pues diariamente una empresa realiza traslados entre el aeropuerto Juan Domingo Perón de Neuquén y el que Chevron tiene en El Trapial.

Este año, el escenario es particularmente verde como consecuencia de las lluvias que han caído sobre la zona, sobre todo la del 13 de enero que incluso afectó instalaciones. El agua es particularmente dura (6 o 7 gramos por litro) y es por ello que para realizar las fracturas hidráulicas hubo que transportar 70.000 metros cúbicos desde el río Colorado, que fueron depositados en una enorme pileta recubierta por una gruesa protección plástica.

Casi una cuarta parte del agua se usará para la próxima fractura (en el pozo 2006) mientras que el flow back (el agua con químicos ya utilizada) se esta inyectado a los denominados pozos sumideros a unos 3.000 metros de profundidad de acuerdo a las normas establecidas por la provincia. La empresa norteamericana es la primera en abrir la puertas de una yacimiento shale a la prensa, detallando cada una de sus acciones.

En El Trapial hay un centro médico, una cancha de fútbol de césped sintético, una de basquet, un gimnasio, un restaurante de carta amplia, pabellones con aires de hotel con estrellas y una pista de aterrizaje propia en tránsito permanente con el aeropuerto internacional de Neuquén.

Todo esto en medio de la más pura estepa patagónica. Se consumen en El Trapial 32 megavatios de potencia, con usinas térmicas propias y una red eléctrica de 250 kilómetros de línea, con muchos tramos de tres cables.

Un enjambre, así le dicen. El consumo es casi dos veces el de Rincón de los Sauces, o dos Plottier, o más que Centenario. “Todo ordenado y seguro”, manifiestan desde la empresa.

En quince días, explicaron desde la empresa, el pozo 2001 estará produciendo mientras está listo el 2002 y se avanza por shale gas en el 2006. El Trapial junto a El Portón (de YPF en Buta Ranquil) estan considerados como yacimientos modelo en todo el país, las normas de seguridad se respetan a rajatabla y se repiten casi al mismo ritmo que cabecean las cigüenas que extraen el petróleo de El Porche.

El Trapial es como una pequeña ciudad donde se asegura que será premiado aquel que denuncie cualquier mínima imprudencia que signifique un también mínimo riesgo. Desde la empresa se apuesta a lo que provea Vaca Muerta, ubicada a lo largo y lo ancho de estos 397,5 kilómetros cuadrados de concesión sera vital para el futuro del yacimiento donde, además, se espera el año que viene comiencen ensayos de recuperación terciaria, una suerte de limpieza profunda de una roca que dio petróleo por surgencia en una primera etapa, que aflojó otro tanto con el agua de la recuperación secundaria y donde se prevén detergentes y surfactantes para cerrar el ciclo.

Un dato que sirve para tener una idea de cómo son los esfuerzos en búsqueda de petróleo: se necesitan diariamente 50.000 litros de agua para lograr 3.530 metros cúbicos de crudo. Con todo, Chevron Argentina que hasta aquí había sido hermética hacia el público, mas allá de la fabulosa producción y los buenos aportes al estado (293 millones de dólares en concepto de impuestos, tasas y regalías) vive su propio infierno, justo en el momento en que asociada a YPF había avanzado en proyectos de desarrollo de Vaca Muerta en busca de recursos no convencionales.

Es que a fines del año pasado, un juez porteño hizo lugar a un pedido de embargo solicitado por la justicia de Ecuador y desde entonces la filial argentina no dispone del 40% de sus activos. Esos activos están congelados.

El juicio, por el cual Chevron Corporation pelea en todos los frentes, es por 18.700 millones de dólares y aunque su legalidad se debate incluso en la corte de La Haya condiciona el futuro de la compañía en nuestro país. Ni todo el petróleo de El Trapial de aquí a 2032 (cuando termina la concesión) alcanzaría para pagar semejante deuda. Con el fervor de predicador y precisión de cirujano, Jimmy Craig explica que la contaminación la hizo Texaco, que Chevron (que nunca operó en la selva ecuatoriana) compró los activos y carga con las culpas y el "fraude" de la justicia de aquel país que arrincona al gigante petrolero.

Fuente: Río Negro

Compartinos tu opinión

Te puede interesar

Teclas de acceso