El reciente anuncio sobre la indefinición en la continuación del Proyecto de Potasio Río Colorado y las diferentes versiones sobre proyectos alternativos que se han barajado en los últimos días, están lejos de clarificarse y habrá que esperar el curso de los acontecimientos.
En un excelente análisis realizado por el periodista Jorge Fernando Rojas del diario Mendoza Online, se hace un repaso del proyecto y las posibilidades de cara al futuro.
Lo concreto es que para el gobernador de Mendoza, Paco Pérez, el problema lo supera por la dimensión y la situación se agravó aún más, cuando los proveedores y subcontratistas recibieron una notificación para que el lunes 4 de febrero no se presentaran a trabajar.
La notificación llegó a cada empresa, que esperaba reiniciar las tareas según el emplazamiento que el mismo gobierno le dio a la Consorcio Río Colorado (CRC) y que ese mismo día la Cámara de Minería (Camem), emitió un comunicado cuestionando jurídicamente la medida aplicada por la Dirección de Minería de la Provincia.
Aquella objeción legal publicada por la entidad minera fue producto de la observación del abogado experto en Derecho Minero, Raúl Rodríguez, que ese mismo día también publicó en su perfil de Twitter una serie de críticas hacia la política minera de Paco Pérez. El gobernador y el abogado son colegas y conocidos de años y ahora distanciados desde que Pérez le bajó el pulgar al proyecto minero San Jorge.
El letrado responsabiliza al gobierno de promover con su inacción que el conflicto de Vale termine produciendo un perjuicio mayor en la industria minera. Para eso Rodríguez invoca una frase que se la atribuye al gobierno: "La minería no está en la agenda".
En la última semana de enero se enfatizó en las cinco exigencias de condiciones que Vale pone para reanudar las obras en el yacimiento de sal de potasio. Estos son: el pedido de diferimiento impositivo, la incidencia del desfasaje cambiario, el freno de la obra portuaria en Bahía Blanca, el alto costo de línea férrea, el costo de la inversión para cumplir con el ítem de la responsabilidad social empresaria.
En esa enumeración se incluía un sexto punto que en realidad no era una exigencia que la empresa minera anteponía para resolver el conflicto, sino que se trataba de un conflicto interno entre la misma empresa minera y sus aliados.
Este conflicto comenzó a evidenciarse en agosto del año pasado, según señalaron los mismos empresarios mineros afectados. Para ese tiempo es que la UTE, CRC comenzó a pagar de manera segmentada los certificados de las obras y los servicios.
Consorcio Río Colorado es una unión entre la mega constructora brasileña Hoderbrecht y la argentina Techint. La empresa extranjera aporta el 60 por ciento y el resto su par nacional. Hoderbrecht es controlada por el Estado brasileño al mismo modo de Petrobras o la misma Vale.
El punto en cuestión es que CRC tiene a cargo toda la obra civil y los costos se fueron incrementado y Vale como dueña del proyecto no se mostró conforme con los resultados de la administración y comenzó a retacear los fondos que requería CRC para pagar a los proveedores. En realidad hubo un retraso programado de pago de Vale pero se mantienen al día con el pago a las empresas periféricas.
La tensión subió aún más, relatan en mismos ámbitos, cuando se dieron cuenta que sería muy riesgoso instalar el ramal ferroviario del lado de Neuquén a la altura de Rincón de los Sauces donde existen enterrados grandes gasoductos. Por lo cual una vía férrea sobre ese terreno pone en riesgo la seguridad industrial y pública.
De acuerdo a las fuentes mineras consultadas, esto ha hecho retrasar la obra ferroviaria y quizá termine desechada por la otra alternativa que pasaría por los departamentos del sur provincial. A todo esto el gobierno de Neuquén ha comenzado a presionar públicamente para que no se cambie la traza y los mismos informantes de la industria minera comentan que la administración de Jorge Sapag no pondría reparos en la construcción de la vía siempre que "se pague un canon nada más que de 1.500 millones de dólares". La responsable de esa obra es de Hoderbrcht aseguran los conocedores.
Este panorama explica en buena parte la raíz de la conflictividad interna entre Vale y sus aliados. Por eso, puntualizan que Vale no está conforme con CRC en su actual conformación por lo cual advierten las fuentes mineras que todo desemboque en una salida de Techint para que Hodrebercht tome el control de la obra.
Mientras tanto Vale, que tiene en relación de dependencia a 150 mineros, le aseguró a Juan Carlos Ortiz el jefe del sindicato (Asociación Obrera Minera de Argentina) que estaban a la espera de un inversor chino para que reforzara financieramente el proyecto. El mismo Ortiz aseguró haber visto a emisarios de una minera china recorrer las instalaciones del gran complejo minero en construcción emplazado al sur de Malargüe en el límite con Neuquén.
En tanto, proveedores y trabajadores se mostraron juntos el viernes 31 de enero.
La Cámara de Servicios Mineros (Casem), la Cámara Minera (Camem) y los sindicatos de la Uocra y Aoma (Asociación Obrera Minera Argentina) autoconvocados en una mesa de enlace concluyeron que debían avisar que no se ve solución a la vista. Y más allá de que todavía tienen garantizados el pago de los salarios y las deudas atrasadas de los quehaceres industriales todo podía derivar en el transcurso del tiempo en un problema social serio.
Los mismos representantes sectoriales dejaron estos datos actuales a consideración de los periodistas: 2.300 trabajadores fueron notificados de la extensión del receso. Doscientos están desocupados desde diciembre. Son 5 millones de dólares la inversión de compra de maquinarias por parte de los contratistas y que por la paralización de la obra no pueden usar. Además denunciaron que son 1.500 millones de dólares que Vale debería pagar en sobreprecios sólo en Neuquén.
Cabe destacar que el proyecto Potasio Río Colorado se compone de tres partes:
1-La obra civil: está a cargo el Consorcio Río Colorado (CRC), conformado por las constructoras Odebrecht y Techint.
2-La via férrea está a cargo de la unión entre segunda constructora más grande de Brasil, Camargo Correa junto a las argentinas, Loma Negra y Alpargatas.
3-El nuevo puerto de Bahía Blanca está a cargo de la tercera constructura de Brasil, Andrade Gutiérrez.
La ventaja de incluir las empresas brasileras en esta obra que depende del Estado brasilero es que se logran mejores créditos.
4- Además en la minera hay una UTE conformada por: Skanska, Milicich y Chediack, estas empresas se encargaron de los trabajos de movimiento de suelo, pista de aterrizaje que es tan larga como Aeroparque en Buenos Aires y los caminos de accesos.
La mina y el puerto tienen unos 5000 empleados cada una, pero en los picos de obra pueden llegar a ser más de 7.000, siempre de acuerdo a información deslizada desde CRC.
En el caso del gobierno nacional, quienes vienen siguiendo la situación se encuentran la misma presidenta Cristina Fernández; el ministro de Planificación, Julio De Vido; y el secretario de Minería Jorge Mayoral.
Pero en este escenario ahora, se asegura desde Brasil que Dilma Rouseff se apartó de la discusión después de intentar convencer infructuosamente a Cristina de que le concediera a Vale un diferimiento del IVA.
Por lo que se ve el tablero perdió una ficha importante y el Gobierno nacional ha quedado solo negociando con la minera lo que puede ser muy bueno o muy malo para el futuro del proyecto. Es decir, sin la intermediación de Dilma no hay posibilidades de salidas medias porque los asesores de Vale suelen ser muy taxativos en situaciones de presión.
O sea, lo único que retiene a la minera hoy es la propia plata que ha enterrado en el suelo de Malargüe. Aunque desde el mismo Brasil expertos observadores recuerdan que en otros momentos de crisis creciente en otras plazas como Canadá, los ejecutivos mineros brasileños no han dudado en levantar campamento.
En tanto, de este estado de conmoción en el sector minero ven una luz de esperanza que les marca el camino de una legitimación social que hasta ahora no tiene, sobre todo en el riesgo de que se caiga un proyecto de gran escala industrial minero y que el compuesto natural que se extraiga sea una sal usada como nutriente del agro, un mineral no metalífero hace que la percepción social sea distinta a la de hace dos años atrás con San Jorge el proyecto de extracción de oro y cobre.
Fuente: Mendoza Online
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