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Historia

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¿Cómo llegó a Rincón Charly Hernández?

Hombre de los medios, apasionado de la política, llegó a cubrir un piquete allá por 1996, y con el tiempo sintió que Rincón era su lugar en el mundo.
Darío Hernán Irigaray
Por Darío Hernán Irigaray

Carlos Romualdo Hernández, conocido por muchos como Charly, nació el 15 de junio de 1967 en la capital neuquina, ciudad en la que vivió hasta el año 1987. “La primera vez que escuché el nombre de Rincón de los Sauces fue por el diputado Gajewski, en los tiempos en que García era el intendente de Rincón”, dice.

Inquieto y trabajador desde chico, Charly dice que empezó a trabajar a los 7 años y que desde ese entonces que no se detiene. “En mi barrio había una familia de un viejo poblador de apellido Carol, en la Avenida Olascoaga de Neuquén capital. Ellos tenían una chacra, yo los ayudaba en la verdulería, y lo que sobraba me lo daban. A la tarde me iba a la chacra a cuidar a las chivas y a cosechar. Ahí me gané mis primeros mangos”.

Hijo de Yolanda Lagos y Felicindo Hernández, cuenta que su padre era zapatero, que trabajó toda su vida en Dinolfo, histórico comercio de la capital neuquina, quien falleció cuando él tenía 12 años. Ya terminando la adolescencia, en el año 1986, comenzó a interesarle la comunicación y con un grupo de amigos deciden hacer un programa de radio.

“Por casualidad de la vida lo armamos con un grupo de amigos. Uno trabajaba en Canal 7, y otro, que terminaba el secundario, armó un programa y yo hacía de productor. Ahí comenzó mi incursión en radio”.

En el año 1987 y por intereses de estudios en investigación bíblica, Charly decidió irse a vivir a Buenos Aires. “De acá me fui laburando en un kiosco a la noche. Estudiaba de día y trabajaba de noche. No termine el secundario porque me fui a Buenos Aires”, aclara.

Charly dice que no entró al servicio militar obligatorio por número bajo, pero que tuvo que hacer la revisación medica igual. “Gracias a que no entré, me pude ir a Buenos Aires”, cuenta.

Al regresar, es cuando conoce a Enrique Gajewski. “Continué con la radio y comencé a cubrir casi todos los cortes de ruta de la provincia. Me había instalado en la Legislatura, y era corresponsal de diferentes radios nacionales de la zona. A todos ellos les cobraba, porque no cobraba sueldo del estado. Ahí lo conozco al diputado, cuando lo echaron del bloque justicialista. Y ahí se armó un bloque aparte, por grabar conversaciones, entre otros”.

En el año 1991 Charly decide mudarse a Cutral Có, en donde se junta con una chica. Era el tiempo de la privatización de YPF por parte de Carlos Menem y Hernández cubre la pueblada de la comarca petrolera.

“Una vez que estoy en Cutral Co, me llaman de Neuquén para ver si podía cubrir Rincón de los Sauces, porque estaba el tema de la contaminación del río Colorado” y así empecé a venir acá”, dice.

Como no había programas políticos en Rincón de los Sauces, lo convocan para hacer uno por Radio Arenas, en el 105.5 del dial, que luego era transmitido a Neuquén. “Recuerdo que entre los que vinieron acá, estaba la diputada Norma Miralles, convocada para la reunión por el tema de los derrames de petróleo, en el año 1996”.

“En un principio iba a venir el sábado y me iba el lunes. Pero luego tuve que quedarme toda la semana, por el tema de la lluvia. Recuerdo que llovió como nunca. Otro tema fue el problema del agua, un grupo de mujeres insistía y reclamaba por esto, así que cortan la ruta en la salida de la ciudad y a la altura del Parque Industrial”.

El corte de rutas obligó al gobernador de entonces, Felipe Sapag, a acercarse a Rincón y se convoca a una reunión en el Polideportivo para tratar el grave problema del agua potable que salía con petróleo. “El problema es que se tomaba directamente desde el río Colorado, el cual estaba contaminado”, recuerda Charly.

En viaje de regreso a Cutral Có, Hernández ya pensaba en abandonar la cobertura de los cortes de ruta, pero llegando a Centenario, cubre otro conflicto social con los docentes neuquinos, quienes cortaban la ruta y fueron desalojados por Gendarmería.

“Estaba llegando a Cutral Co y me encuentro con que la policía desviaba el tránsito antes de llegar a la rotonda, porque había un corte de ruta. Estuvieron una semana allí, hasta que los docentes se apartan y queda la gente de la CTA, que a lo sumo eran 15 monos locos, que no dejaban pasar a nadie”.

Charly aclara que es cuando se da inicio a la segunda pueblada de Cutral Co. “En la primera mandaron 300 gendarmes, y en esta 800, preparados y todo para desalojarlos. Los tipos entraron a la primera rotonda como a las 5 de la mañana, y los habían sacado ya. Pero lo que pasó es que se metieron los barrios, y esto nunca había pasado. Ahí es cuando muere la piba Teresa Rodríguez”, sostiene.

Tiempo después, Hernández es convocado por Gustavo Gajewski para hacer un programa en Rincón todos los fines de semana. Arribaba a nuestra ciudad los viernes, preparaba algunas cosas y hacía el programa los sábados en Radio Arenas.

Durante dos años, Charly Hernández llevó adelante ese programa en Radio Arenas, hasta que Damián Copponi lo convoca para hacer el programa en otra radio, la 103. “En esos dos años, ya conocí mucho Rincón, y siempre me gustaron las ciudades chicas”, sostiene.

Asimismo, también realizaba un programa de televisión que se grababa en Catriel y se traía para Rincón, emitiéndose los sábados.

Un párrafo aparte fue la cobertura en septiembre de 1999 de una protesta sindical en el Yacimiento Las Lomitas, junto a Damián Copponi corresponsal del diario Río Negro y Jesús Chandía como camarógrafo, cuando fueron agredidos por unos piqueteros.

Los periodistas llegaron a cubrir el conflicto a la una y media de la mañana y unos 200 militantes del sindicato de petrolero habían instalado un piquete, ya que el gremio denunciaba a la empresa por obstruir la acción sindical y demandaba mejores condiciones de trabajo.

Apenas llegaron, los cronistas fueron agredidos por los piqueteros, quienes les arrojaron bombas de estruendo y la violencia se incrementó cuando se acercaron dos camionetas de la empresa Repsol-YPF que trasladaban a un grupo de empleados que debían verificar las causas del corte del suministro de energía en las torres de alta tensión y la interrupción del envío de gas a Chile.

“Recuerdo que le preguntamos a Pereyra si había seguridad para ir. Nos dijo: vayan tranquilos, que los muchachos los están esperando. Nos tiraron bombas de estruendo y luego desalojaron a los empleados que iban en las camionetas. Recuerdo que estaba el ingeniero Conte, que quiere pasar y le rompen la camioneta a piedrazos, además de agredirlo”.

Según Charly, ese fue el momento en que los petroleros deciden irse encima de ellos. “A mí me agarraron de los pelos y me pusieron un revolver en la cabeza, me llevaron a un costado. Y a mis compañeros los agarraron y los patearon también. A Jesús lo recagaron a piñas para que soltara la cámara”.

“Nos rompieron la cámara, la hicieron pelota junto a todos los elementos que llevábamos, quemaron el cassete, luego nos disparaban en los pies para que nos fuéramos. Damián Copponi quedó golpeado en casi todo el cuerpo. A Jesús le pegaron muchas piñas en los riñones y orinó sangre una semana”, asegura.

La agresión a la prensa trascendió y las radios de la provincia hablaban del tema. “Empezó a armarse un quilombo tal que Pereyra tuvo que parar todo y salir a aclarar, porque se le había ido de las manos”, sostuvo.

Varios medios nacionales dieron eco de estos hechos a tal punto que Página 12 tituló “Piqueteros de Repsol-YPF rompieron cámaras y teléfonos de periodistas”.

Luego, Guillermo Pereyra, en un gesto que es necesario destacar, les repuso la cámara de televisión rota. “Nosotros criticábamos a Pereyra, pero era porque no nos quedábamos callados”, afirma.

Luego de los problemas con el sindicato, Charly dice que estaban amenazados de muerte. “Yo andaba armado y a Damian Copponi lo seguían y no quería quedarse solo. Tenía miedo. Una vez lo agarraron afuera de su casa, y lo salvaron los evangélicos que estaban de reunión enfrente, dos monos grandotes lo agarraron y le quisieron pegar. Yo me los crucé y me dijeron que les habían pagado para que hagan eso. No fueron momentos gratos, pero nos pasó por no quedarnos callados”.

Llegan las elecciones presidenciales de 1999 y los tres periodistas continuaron con el programa. “Fue cuando la 103 se mudó al centro, entre Perón y Salta, pero la radio no nos quería y tuvimos que irnos”.

“Yo seguí siendo corresponsal en LU5. Después, con mucha ayuda, nos pusimos esta radio, la 93.5 mhz, con Damián Copponi. Él estaba cansado de hacer radio, así que negociamos y se la compré”.

A partir del año 2000, Charly Hernández se instala definitivamente en Rincón de los Sauces. “En esa época, estaba construido todo el centro y para arriba había muy pocas casas”.

En nuestra ciudad estuvo en pareja un año, pero luego se separó. No tiene hijos y desde entonces lleva adelante su programa de radio de 10 a 13 horas, de lunes a viernes.

En cuanto a su afiliación política, Charly dice que es justicialista pero que no milita, “Estuve peleado con Wernli mucho tiempo, me afilié para ayudar a un amigo en el año 86, que trabajaba en una fundación con chicos con SIDA”.

“La gestión de Wernli, fue una defraudación al electorado que confió en él, una gran desilusión. Cuando tenés muchas expectativas, tenés grandes desilusiones Y Hugo no es como Marcelo Rucci, que tiene los contactos y el apoyo. En este primer mes, estoy conforme con el nuevo gobierno”, sostiene.

En cuanto a su club preferido dice que es de River y que “viene sufriendo”, aunque también simpatiza con el Racing Club de Avellaneda.

En cuantos a sus hobbies, dice que le gusta mucho leer, sobre todo la historia y contada por diferentes referentes. No solo historia política, sino también contemporánea.

“También me gusta salir, tomar algo con amigos. En aquellos tiempos en Rincón no tenías muchas cosas por hacer. No había Internet y las computadoras se usaban para la radio”, recuerda.

“Entonces salíamos a hacer noche y así conocí mucha gente. Muchos hombres de familia que le gusta salir. Además te enteras muchas cosas, que no podés decir porque son privadas. Yo no me metía en eso. Sólo salía para pasarla bien”.

“Me gusta saber de lo que hablo. Odio opinar sobre algo que no conozco. Odio meterme en la vida de las personas sin saber y luego perjudicarlos”.

En cuanto a Rincón de los Sauces, Charly sostiene que ha crecido mucho. “Desde el 96 con 6.000 habitantes a estar con 34.000, ha crecido muchísimo. En cuanto a la idiosincrasia de la gente es muy mezclada”, cuenta.

“Yo vivo muy austeramente, vivo de la radio. No tengo muchos amigos, porque casi siempre veo y analizo a la gente. Me gusta estar solo, aunque no signifique que viva en soledad”, aclara.

También se muestra muy agradecido por el reconocimiento a los Destacados 2011, otorgado por la municipalidad de Rincón de los Sauces. “Seguramente en la decisión de la gente primó como me he comportado, ya que no soy de estar metido en fundaciones o hacer cosas solidarias. Siempre mantuve una línea firme de no negociar con nadie. Eso pienso yo y la verdad, me sorprendió recibir el premio”.

En cuanto a sus anécdotas, dice que rescata mucho la amistad, con la gente que puede compartir y ser uno mismo, como si estuviera en su casa.

“Lo más lindo fue estar en pareja por lo menos un año. Porque en esta ciudad parece que encontrás a alguien y ya se acostó con medio pueblo”, afirma.

En cuanto a lo diario, rescata el contacto con la gente a través de la radio. “Del otro lado hay un mundo de gente de la cual se puede aprender mucho”.

Preguntado por el futuro dice que piensa quedarse en Rincón y que espera que los gobernantes tengan la capacidad de no nublarse. “Ojalá que todo lo que se haga, sea para la gente y el bien de la ciudad. Luego el tiempo te va mostrando, todo lo que quedó en el camino”, finalizó.

Fuente propia y Pagina 12
http://www.pagina12.com.ar/1999/99-09/99-09-10/pag14.htm

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