Una enorme fila de vehículos debieron aguardar en ambos márgenes de la ruta hasta que el agua bajara por el arroyo conocido como Punta Carranza en el empalme entre la ruta 5 y 7, en uno de los extremos del derivador de tierra.
El fenómeno meteorológico de tormentas eléctricas y precipitaciones intensas que se registró el jueves 8 de marzo, por la tarde noche, provocó la interrupción del tránsito, al menos por cinco horas, y recién después de las 2 de la madrugada pudieron retomar el viaje.
Unos cien vehículos en ambos laterales, entre los que se destacaban camiones y colectivos de pasajeros, quedaron estacionados dejando en evidencia la falta de infraestructura hídrica del camino que es afectado por este fenómeno climático todos los años.
Maquinaria de Vialidad Provincial trabajó para limpiar el camino una vez que el caudal de agua disminuyó y recién allí los conductores lentamente comenzaron a retomar su marcha iniciando la marcha los vehículos pesados.
“Era un verdadero rio de agua el que bajaba, yo creo que si no se hace algo con ese tramo de la ruta puede ocurrir una tragedia”, sostuvo una vecina que debió esperar en el lugar.
“Llegamos cerca de las 21:30 y estaba cortado el paso por el agua, así que recién a las 2 de la madrugada pudimos pasar”, agregó.
El Arroyo Carranza se encuentra ubicado en uno de los extremos del desvió de tierra entre la ruta 7 y 5 y especialmente en el verano queda seco sin demostrar la peligrosidad que esconde cuando las tormentas se descargan en la zona de los cerros haciendo bajar agua y barro con mucha virulencia.
A principios del mes de marzo, uno de los referentes de Vialidad Provincial aseguró a este diario que la obra de pavimentación del sector y construcción de alcantarillas iniciaría a mediados de este mes.
La obra está a cargo de la Unión de Empresas Transitorias compuesta por Hormiquen, Servipet S.A, Lautec S.R.L, tiene un presupuesto de 21 millones de pesos y no demandaría más de 6 meses de ejecución.
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