Los inconvenientes con las viviendas entregadas por la provincia a través de la ADUS continúan, sin visualizarse una solución de fondo a corto plazo. La principal problemática pasa por la red eléctrica, debido a que la obra nunca fue recepcionada por el Ente Provincial de Energía de Neuquén (EPEN) y sin dicha inspección no se puede avanzar en las conexiones domiciliarias. A su vez, pudimos conocer que varios de los postes de alumbrado no estaban enterrados a la profundidad que se requiere, lo que genera un problema para el personal del EPEN para realizar las estalaciones.
Por otro lado, está la problemática del agua en las cañerías que se rompen por no cumplimentar las normas establecidas para tal fin. En este sentido el secretario de Servicios Públicos, manifestó “ya se han reparado los caños en más de 5 sectores diferentes del barrio, en muchos vimos que las conexiones están mal instaladas, lo que se nota es una falta de inspección”, afirmó el funcionario. A su vez, reclamó al Gobierno provincial, al manifestar “estamos descuidando nuestro trabajo cotidiano en la reparación de cañerías, lo que nos insume tiempo, maquinarias, un costo adicional para el Municipio que se podría haber evitado con la inspección de la obra”.
Las casas fueron entregadas el pasado 27 de diciembre, el Plan 89 Viviendas, mientras que el otro Plan 77 Viviendas se entregó el pasado 10 de febrero. Ambos barrios no tienen los servicios regularizados y las conexiones eléctricas con la que llevan luz a sus domicilios están a través de tableros instalados en diferentes puntos.
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