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Denuncian agresión y muerte de perra siberiana

Un joven menor de edad habría disparado con una gomera, haciendo que su ojo reventara. Su dueño debió operarla y al tiempo falleció. Exige que el padre se haga responsable.
Darío Hernán Irigaray
Por Darío Hernán Irigaray

Tiempo atrás un joven menor de edad, disparó con una gomera hacia una perra que estaba dentro de una propiedad privada, logrando impactar en el ojo derecho del animal, lo que ocasionó la pérdida de su globo ocular y al tiempo su posterior fallecimiento.

El salvaje hecho ocurrió hace poco menos de dos años, el pasado domingo 7 de septiembre de 2011 en horas de la tarde, en una vivienda en el alto de la ciudad. La perra llamada por su dueño como “Chochi”, era una Husky Siberiana de alrededor de 7 años de edad, de raza pura, originaría de Rusia, de un valor sentimental incalculable.

El padre responsable del menor, Néstor Inostroza, quien fuera denunciado oportunamente en la Comisaria 35 de Rincón de los Sauces, posteriormente notificado por carta documento del salvaje accionar de su hijo, no respondió en ningún momento, ni se hizo cargo del hecho ocurrido.

Varios vecinos cercanos pudieron ver cuando aconteció el hecho, siendo testigos del estado en que quedó “Chochi”, viendo al joven salir corriendo y metiéndose en su casa, donde vive con su familia. “Se juntaban varios chicos en la cuadra y tiraban piedras a cualquier hora, con la mano y con gomeras”, aseguró Abrego, y agregó, “a mi vecina Martita le rompieron el vidrio, y la vivían haciendo rabiar”.

Emanuel Abrego, un jubilado de 72 años de edad, nacido y criado en la zona de Rincón de los Sauces, no para de recorrer juzgados y fiscalías para lograr que se haga justicia, ya que su perra falleció y no para de llorar su partida, en la tumba que construyó en el fondo de su casa.

Cuando ocurrió el hecho, en un marco de angustia extrema, Abrego inicialmente la llevó hasta una veterinaria en Rincón de los Sauces, donde fue atendida inicialmente, aunque debido a la complejidad de la herida, luego, debió alquilar un vehículo para trasladarse hasta la capital neuquina, donde fue intervenida quirúrgicamente y terminó perdiendo su ojo. En su momento el veterinario le aclaró que “este tipo hecho podría en un tiempo terminar con su vida, ya que por la cercanía al cerebro, no se podía saber como evolucionaría”.

Tal lo predijo el veterinario, al poco tiempo falleció, sin lograr que el responsable pague por lo que hizo, ni el padre del menor. Por ello, también entre todo el camino recorrido, Abrego se acercó hasta la empresa San Antonio Internacional, donde confirmaron que Inostroza trabaja en el lugar, y le pidieron que trate de ponerse en contacto para resolver el inconveniente, hecho que no sucedió aún.

Lo cierto que más allá del dolor causado, la Husky Siberiana “Chochi” no juega más con Emanuel, y aparentemente, luego de tanto tiempo transcurrido, donde ni le pidieron disculpas a este hombre, parece que Néstor Inostroza avala el accionar de su hijo, ya que no se hizo responsable del trágico y lamentable hecho ocurrido.

Mas allá del dolor causado, y sabiendo que es imposible adquirir nuevamente una perra, ya que son de un elevado costo, necesitaría que esta persona le abone el dinero necesario para poder conseguir otra perra igual, más allá que el amor y el cariño por ella no podrá ser compensado con ningún valor.

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