Según cuenta Juan Paul Alé, más conocido como “Pata”, el primer auto que modificó junto a sus hermanos fue una Citroën Gringa pick up, que su padre comprara allá por el año 1994 para trabajar.
“Con mis hermanos la fuimos armando de a poco, mi viejo se resignó y se compró una Volkswagen Saveiro para dejarnos la otra camioneta a nosotros, pero también le duró muy poco, porque la agarramos y le cambiamos el paragolpes delantero, faldones, escape, llantas y la pintamos de un gris perlado”, cuenta risueño el “Pata”.
Juan aclaró que hacerle modificaciones a un auto era mucho más barato en aquellos años. Luego consiguió un trabajo y se pudo comprar su primer auto: un Corsa 98 que ya estaba tuneado y que más tarde vendió para comprar este 206 que ha personalizado a su gusto.
“Mi hermano más grande se quedó con la Citroën Gringa y el más chico con la Saveiro. ¿Mi viejo? Sigue con su vieja Isuzu, que no va a vender jamás”, agrega Juan.
El peugeot 206 fue comprado por “Pata” en el 2006. Era de color negro y al mes de de tenerlo, ya lo había bajado y colocado una cola de escape con medio equipo y llantas de 17 pulgadas Spyder de TSW.
Ya a fines de 2007 apareció el sistema de puertas verticales y en mayo de 2008, en una exposición de tuning en Río Cuarto, Juan se topó con la gente de “Rodríguez Tuning” y los dejó como encargados para armar de nuevo y por completo el 206, “tanto el exterior como el interior, el sonido y la pintura”, cuenta el “Pata” Alé.
Como si se tratara de un hijo, el armado del auto fue hecho en fibra de vidrio y demandó unos nueve meses. Fue ensanchado 10 centímetros por lado y de atrás y 7 de adelante, por lo que cual hubo que colocar desplazadores de aluminio para las llantas y bulones antirrobo.
Uno de los aspectos más destacados de esta personalización, tiene que ver con el color de la carrocería. Pintado con una pintura especialmente preparada para el tuning, y según desde donde le dé la luz, el auto cambia de color, efecto visual que sorprende a más de uno.
En el caso del alerón y las carcasas de los retrovisores, fueron pintadas en blanco nácar, lo que contrasta aún más con el color de la carrocería, mostrando un alto contraste entre todos los tonos posibles, que hacen juego con los faros y las luces.
En el interior del auto se alisaron el torpedo y las puertas por completo. También se pintó en blanco nácar, con algunos detalles tapizados en cuerina negra, lo mismo que las butacas. “Lo único que no se cambió fue el volante, porque tiene airbag y no lo quería eliminar” sostiene “Pata”. Para iluminar un poco el habitáculo, se colocaron cuatro tiras de LED color azul en el techo.
En cuanto al sistema de audio, está compuesto por una unidad Boss con pantalla táctil de 7 pulgadas, dos tweeters y parlantes de 5 pulgadas Soundstream. Si abrimos el baúl, encontramos dos cajas acústicas diseñadas en madera y cubiertas en fibra con una aerografía donde se colocaron un par de woofers de 12 pulgadas, junto con dos parlantes de 6 pulgadas y dos de 5 también de Soundstream dos tweeter blaa y dos drivers.
El equipo es controlado por medio de dos potencias: una US Amps de 4.000 watts para los bajos y una Boss de 2.000 watss para los medios y los drivers. Y en multimedia, posee 3 pantallas de 7 pulgadas en el baúl y cámara en el portón trasero.
Esta joya del tuning llamó la atención de la prestigiosa revista Maxi Tuning, edición argentina, que llegó hasta Rincón de los Sauces para hacerle una nota a Juan y publicó el Peugeot 206 tuneado en su tapa del mes de octubre.
Preguntado por cuánta plata había gastado, el “Pata” dice que no ha llevado la cuenta de lo invertido en el auto. “Este es un hobby y no me interesa saber cuánto gasté. Sólo me preocupo por disfrutarlo”, completó.
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