A las pocas horas de llevarse a cabo el secuestro de 20 vehículos que se exhibían y vendían en pleno centro de la ciudad por no contar con la habilitación comercial, el juez de Faltas de la ciudad recibió un llamado a su teléfono celular donde se lo alertó por la existencia de una bomba en las instalaciones del juzgado.
Por este motivo, se ordenó un desalojo inmediato del lugar para evitar una posible tragedia y corroborar que el elemento explosivo no existió.
El juez José Luís Miranda indicó al diario Río Negro que “una persona me llamó asegurando que había una bomba dentro del juzgado, e inmediatamente me pidió que le devolviéramos los automóviles”.
Al generarse la llamada amenazante y el previo secuestro de los autos, a cargo del juzgado, el departamento de Comercio Municipal, Tránsito y Policía, no resultó tarea complicada sospechar quienes pueden haber sido los encargados de realizar la llamada.
Por su parte, la directora de Comercio del municipio, Betiana Peralta, informó que “ninguno de los tres comercios tenía habilitación comercial y ya son reincidentes en este tipo de faltas, por lo que se procedió a la clausura de los centros de venta y se secuestraron los vehículos”.
Fuente: diario Río Negro
Compartinos tu opinión