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Cuando la pronunciación es cosa seria

Muchas veces nos parece tierno que un niño o niña no pronuncie correctamente las palabras. No obstante, si la dificultad sigue más allá de los 4 años, se convierte en un motivo de preocupación para los padres, quienes deberían consultar con un fonoaudiólogo.
Horacio Beascochea
Por Horacio Beascochea

Los niños crecen y en ese crecimiento aprenden nuevas palabras. Pero si ya llegan a los cuatro años y no pronuncian correctamente algunas letras, es probable que padezcan de dislalia.

“Se define a la dislalia como un trastorno que se caracteriza por la incapacidad o dificultad de articular uno o más fonemas o sonidos de la lengua en forma regular y constante. No se trata de que el niño a veces pronuncie la letra que le cuesta y otras no. En este caso simplemente nunca lo hace”, contó la licenciada en Fonoaudiología, Patricia Gómez.

Las dificultades articulatorias más frecuentes de la dislalia son los pararrotacismos, que es la sustitución o anomalía con el fonema r, los sigmatismos, que es la dificultad de diferenciar y pronunciar la c, s y z; y ausencia de las combinaciones bl o br, cr o cl, pr o pl, etc.

Patricia Gomez atiende en Centro Medico del Sol de Rincón de los Sauces y aclaró que cualquier letra que no se pronuncie a los cuatro años debería convertirse en motivo de preocupación para los padres. Así también debiera serlo, el que un niño llegue a primer grado sin poder articular y pronunciar la r, que es la más difícil de aprender para la mayoría de los menores.

Las dislalias pueden aparecer por diversas razones, la primera clasificación de dislalia que se hace es la de tipo funcional, solo presentan dificultad en el punto articulatorio.

Pero existen otras causas que pueden dificultar o demorar la recuperación total de la dislalia. "Hay una de origen auditivo, donde el niño tiene dificultad de aprender y pronunciar ciertas letras porque no las escucha bien y hay de origen orgánico, en donde hay una falla estructural que impide la pronunciación, tales como alteraciones en los órganos del habla o problemas en el área del lenguaje a nivel neurológico", indicó Gómez.

Se conoce además la existencia de otro tipo de dislalia, que sería la de origen ambiental, es decir, el medioambiente que rodea al niño determina que sustituya letras. En este caso el menor en vez de decir palta, dice "parta", lo que aprenderá que es una mala costumbre una vez que entre al colegio.

Además del origen funcional, auditivo, orgánico y evolutivo, existen otros factores que influyen en el surgimiento de una dislalia. Entre estas causas están el que el niño use o haya utilizado por mucho tiempo el chupete o mamadera.

Entre los consejos que se les pueden dar a los padres para detectar anomalías tempranas en la articulación, se puede observar si los chicos respiran por la boca, mastican con la boca abierta, tienen dificultad para masticar carne o quesos duros, o bien se chupa su dedo pulgar o babea demasiado.
También se puede detectar si a nivel de labios no logra soplar, tirar besos ruidosos, tomar jugo con bombillitas.

“Cabe recordar que los padres y docentes del niño son los principales modelos para la produccion lingüística y deben pronunciar correctamente aquellas palabras que al niño no le sale, sin presionarlo ni presionarlo, haciéndole repetir para que lo diga bien, sino brindándole el modelo lingüístico apropiado para que vaya discriminando auditivamente los fonemas del habla”, dijo la fonoaudióloga Gómez.

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