El pasado miércoles 24 de marzo se realizó en el salón del camping del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa , una charla sobre el síndrome de down. Esta actividad estuvo a cargo de la Asociación Patagónica de Síndrome de Down (APASIDO) y también se contó con la presencia de integrantes del la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), quienes llegaron desde Buenos Aires.
Dicha charla tuvo como eje principal, transmitir un mensaje esperanzador acerca de lo que pueden lograr las personas con capacidades especiales a través de la inclusión en el nivel social, laboral, pero sobre todo en el ámbito educativo como primera etapa hacia la integración.
Armando Dall Armellita, presidente de (APADISO) para romper con los viejos mitos en cuanto a esta enfermedad, expreso: “La persona con síndrome de down puede lograr lo mismo que el resto, en tiempos distintos. Pretendemos como padres que nuestros hijos tengan la posibilidad de formarse en una escuela común, ya que en todos lados hay limitaciones. Queremos que los docentes entiendan que no es una aventura sino que es algo ya probado, que tiene muy buenos resultados y que hay países en los que esto ya se esta aplicando”.
Siguiendo en esta línea la Secretaria de Previsión Social del sindicato petrolero, Norma Morales reconoció: “yo pensaba que los a chicos los mandabas a la casa o a jugar con plastilina hasta que dejaran de vivir”. Sin embargo, a partir de la reunión mantenida con las diferentes asociaciones pudo darse cuenta que son chicos con capacidades “extraordinarias” para aprender, y que las conductas discriminatorias responden a una falta de información por parte de la población.
Las personas que tienen este tipo de discapacidad necesitan de una estimulación temprana para poder integrarse a la escuela común, pero los docentes, muchas veces, no cuentan con la capacitación necesaria. Por este motivo, las asociaciones APADISO y ASDRA se ofrecen a capacitarlos por medio de cursos, congresos y seminarios, proponiéndoles una metodología donde no estarán solos sino que contarán con el acompañamiento de un par pedagógico. Se debe tener en cuenta que para que esta apertura se logre, fundamentalmente debe haber un cambio en la actitud de docentes, directivos y de toda la sociedad.
Raúl Quereilhac, presidente de ASDRA, afirma que los chicos que padecen síndrome de down desarrollan una vida activa al igual que el resto de la familia; estudian, trabajan, practican deportes y se desenvuelven en ámbitos artísticos. Por ejemplo “mi hija terminó el secundario totalmente integrada. Hoy con 23 años, lee, habla, viaja, y gasta como cualquier otra persona. Más allá de que siempre van a requerir de la mirada de un tutor lejano que les pueda solucionar cosas, que por ahí ellos no pueden, ya no estamos hablando del síndrome de down de hace 50 años, cuando no tenían contacto con la realidad”.
Por otra parte, la secretaria del sindicato señaló que: “es muy importante la ayuda que se les brinde a las personas con este problema en los primeros años de su desarrollo. Por lo cual, desde el gremio se contrató a una coordinadora, a estimuladores, psicopedagógos, y demás especialistas que se encontrarán a disposición en la Clínica y Maternidad Rincón, para que los chicos con síndrome de down tengan o no obra social, sean atendidos.
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