En el rubro productos de almacén los mercados barriales incrementan sus precios hasta en un 13 por ciento comparado con los supermercados, destacándose un descenso en productos de menor rotación.
En bebidas en promedio los mercados llegan a posicionarse un 18 por ciento arriba de los supermercados. Por ejemplo una clásica cerveza Quilmas cuesta 6,50 pesos contra 5 pesos que cuesta en la góndola del supermercado. Las gaseosas de primera línea cuestan por 2 litros un valor de 9 pesos, cuando en el supermercado llega a 8 pesos. Vinos se pueden encontrar a precios parecidos que en el supermercado en general.
Con respecto a tipos de cortes que ofrecen los mercados y carnicerías, hay cortes hasta casi un 40 por ciento más barato que en los supermercados y en promedio un 6 por ciento por debajo de lo que proponen las grandes cadenas de supermercados. Encontramos mercados que ofrecen lomo a menos de 20 pesos, contra 30 que se encuentra en un gran supermercado.
En lácteos se encuentran precios bastante parejos con los supermercados, aunque en leche fresca se incrementa un poco el valor y en productos como quesos se pueden encontrar valores accesibles pero con poca variedad.
En artículos de limpieza en general solo se encuentran tamaños pequeños a valores por encima de los ofrecidos por los supermercados, con hasta un 30 por ciento de incremento.
En frutas y verduras, los mercados y verdulerías ofrecen precios muy atractivos, comparando con un supermercado en algunos casos llegan hasta 20 por ciento menos. Por ejemplo, el kilo de papa se la puede conseguir a 4 pesos, cuando en el supermercado casi llega a los 5 pesos.
En conclusión, los mercados de los barrios y las verdulerías ofrecen al consumidor precios bastantes razonables para las compras del momento, sin tener gran variedad ni diversidad de marcas.
Compartinos tu opinión