Un nuevo frente de tormenta parece empañar las relaciones entre el sindicato petrolero y la empresa YPF con la llegada al país de equipos de perforación automática.
Un vocero de YPF confirmó a este medio la llegada de estos equipos y aclaró que “son adicionales a los que ya hay actualmente. No reemplazan, sino que complementan los que ya están y, en cualquier caso, los equipos van a ser operados por la misma cantidad de gente que se usa en los equipos convencionales, o sea se incorporan más equipos, algunos de ellos automáticos, pero con la misma dotación de personal que usan los equipos convencionales. No es cierto que se producirán despidos”, aclaró.
Esta decisión se enmarca dentro de un proceso de reestructuración iniciado por YPF en donde continuarán con los contratos con las empresas tercerizadas, en donde “la empresa contratista que se incorpora o que va a trasladar las operaciones, tal como ocurre normalmente en la actividad petrolera, toma a aquellas personas que están desarrollando actualmente la actividad”, dijo la fuente.
El vocero también agregó que la medida implementada por YPF tiene que ver con la profundización de las operaciones “para aumentar la actividad económica, aumentar la cantidad de puestos de trabajo y generar mayor riqueza”.
En cuanto a los equipos automáticos, dijo que son más productivos y eficientes que los tradicionales y que por eso serán incluidos por la petrolera en sus perforaciones.
Preguntado por este medio, si esta medida beneficiará puntualmente a Rincón de los Sauces, el vocero dijo que no podía dar una respuesta a eso pero que “el objetivo era aumentar la productividad y estos equipos apuntan a eso. A lo que la empresa apunta esencialmente es a ser más eficiente, más productiva y generar más empleo. Queremos reiterar que no va a haber despidos y se van a incorporar equipos automáticos complementarios a los que ya existen, con la misma dotación de personal que trabaja en los equipos convencionales, declaró.
Para el sindicato, la llegada de estos equipos automáticos es perjudicial para el mantenimiento de los puestos de trabajo, ya que los pozos se realizarán en menos tiempo y la gente no estará empleada durante todo el año.
“La empresa maneja un presupuesto anual para perforar y cuando terminen los pozos, van a comenzar a bajar los equipos y la gente se queda sin trabajo”, dijo una fuente sindical.
“Lo que sucede es que la productividad es tiempo. Si, por ejemplo, planean hacer 20 pozos en un año, con los equipos convencionales nosotros tenemos a todos los trabajadores empleados, pero, si con estos equipos automáticos el trabajo se hace en menos tiempo, cuando cumplan con el cronograma programada, se pararán las actividades”, comentaron desde el gremio.
Más allá del tiempo en que realizarán las perforaciones, otra cuestión que preocupa al sindicato comandado por Guillermo Pereyra es saber quiénes manejarán esos nuevos equipos, ya que según trascendidos periodísticos, serían operados por trabajadores afiliados al Supeh, el Sindicato Unido de Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh), que representa a los pocos empleados que quedaron en YPF y no por afiliados a Sindicato de Petroleros Privados, cuestión que preocupa al gremio de Río Negro y Neuquén.
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