Ubicada en la calle Felipe Sapag y María Eva Duarte se encuentra la plaza de Las Banderas, un gran espacio público inaugurado en la gestión del intendente Rueda que llevaría siempre flameando de sus mástiles a las banderas de la provincia de Neuquén y de la República Argentina.
Lo cierto es que en la actualidad sólo se pueden observar unas hilachas que ondean con el viento en lo alto de uno de los mástiles, mientras que en el otro, no hay nada. La plaza, que ocupa una manzana se encuentra en el alto de la ciudad y está muy descuidada.
Cuenta con varios juegos y le faltan algunas luminarias, por lo que se torna un lugar peligroso cuando cae el sol. Los vecinos están muy indignados porque tienen un lugar que no se puede disfrutar, ya que tiene un solitario arbolito que resiste como espacio verde y brinda una pobre sombra a los ocasionales transeúntes.
El resto de la plaza está muy deteriorada, con árboles secos y en un estado de abandono, siendo una pena que una plaza que en su momento llegó a tener hasta riego por goteo, esté tan descuidada en la actualidad.
Desde el municipio, alegan que no se cuenta con los fondos suficientes para el mantenimiento y la inversión en éste y otros espacios públicos y que “se hace lo que se puede”. También se critica la falta de colaboración de los vecinos para mantener limpios los espacios de esparcimiento.
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