Mientras se define en Argentina el precio del gas en boca de pozo, la opción que tenía Neuquén para obtener un preciado incremento en las regalías, la exportación a Chile, terminó de la peor manera posible.
La compañía chilena Metrogas puso fin a su relación comercial con dos empresas argentinas productoras y transportadoras de gas y anunció que pedirá una indemnización por los daños que a su juicio le causó, desde el 2004, la merma en la entrega de combustible desde ese país, según publicó el diario de Concepción El Sur.
Metrogas, ligada a Gasco y a Copec, informó que notificó al consorcio Aguada Pichana, que integran los productores de gas natural Total Austral, Pan American y Wintershall, del término del contrato convenido en abril de 1997.
Gasco produce y distribuye gas natural y líquido mediante su red de distribución en el área metropolitana de Santiago y otras regiones de Chile. Cuenta con tres unidades de negocios: Gasco Norte, Gasco Sur y Gasco Magallanes. Gasco también opera Gasnor en Argentina donde distribuye el servicio en las provincias del norte.
Copec es la Compañía de Petróleos de Chile que posee capital estatal y había participado del proyecto para comprar gas mediante el Gasoducto al Pacífico que cruza la cordillera a la altura de Chos Malal para desarrollar el consumo doméstico y además abastecer a un incipiente polo petroquímico.
Paralelamente, Metrogas anunció el término de su contrato de transporte de gas natural con la argentina TGN, “como consecuencia de que no procedió a indemnizar a Metrogas los perjuicios económicos en que ha incurrido por los reiterados incumplimientos de sus obligaciones”
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Con esta decisión la distribuidora chilena dejará de pagar mensualmente -por concepto de transporte- una suma de 2,65 millones de dólares “y estimó en forma preliminar que los perjuicios derivados de los incumplimientos de TGN ascienden a la suma de 202 millones de dólares”.
Metrogas debió asumir mayores costos desde que comenzaron los períodos de cortes en el suministro de gas argentino a Chile debido a la crisis de la producción en ese país.
Las acciones fueron definidas un mes después que comenzó a operar el terminal gasífero y una planta en el puerto de Quintero, 100 kilómetros al oeste de Santiago, donde se procesa gas natural licuado (GNL) para abastecer las necesidades energéticas chilenas.
Las autoridades impulsan, además, un segundo terminal gasífero y una planta procesadora similar en el puerto de Mejillones, 1.400 kilómetros al norte de Santiago, a fin de lograr la independencia energética con respecto a los proveedores argentinos.
Cabe recordar que la caída de los envíos de gas hacia Chile es responsabilidad de la Nación, que privilegia el consumo interno, ante la escasez del fluido en el país.
Fuente: La Mañana de Neuquén
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