En un multitudinario acto que contó con destacadas autoridades provinciales y nacionales, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa que conduce Guillermo Pereyra anunció los alcances del acuerdo logrado en Buenos Aires que permitirían la reactivación de la actividad hidrocarburífera.
El gobernador neuquino, Jorge Sapag, dijo que "los recursos naturales no se regalan", y ratificó el contenido federalista de las gestiones realizadas en Buenos Aires con la presidenta de la Nación, Cristina Fernández.
El mandatario subrayó la importancia de la intervención de la jefa de Estado Cristina Fernández cuando, el lunes pasado, decidió que se destrabaran las negociaciones para modificar el precio del gas en boca de pozo.
Esa gestión habilitó la suba de un dólar por millón de BTU -British Termal Unit- al precio del fluido para las centrales térmicas. En consecuencia, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA, Cammesa, pagará 2,40 dólares el millón de BTU. Además, se obtuvo un aporte de unos 350 millones de dólares del fondo del gas para desarrollar inversiones en la cuenca neuquina.
Este esquema modificará los ingresos provinciales por este recurso y hará más atractiva la actividad extractiva y se garantiza la continuidad de puestos de empleo. Por ese motivo, el gobernador Sapag agradeció también la participación de Baratta en las negociaciones.
Del acto participaron también el gobernador rionegrino, Miguel Saiz; el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del ministerio de Planificación Federal e Infraestructura de la Nación, Roberto Baratta y el secretario general del sindicato, Guillermo Pereyra; los intendentes de Plaza Huincul, Alberto Crespo y de Catriel, María Rosa Iémolo, entre otros dirigentes y funcionarios de las provincias de Neuquén, Río Negro y La Pampa.
También estuvieron presentes ministros de los gabinetes provinciales de Río Negro y Neuquén; representantes sindicales y trabajadores de la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Neuquén; del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de La Pampa; Federación de Sindicatos Municipales; Empleados de Comercio; Camioneros; Mecánicos; del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado; trabajadores de numerosas empresas hidrocarburíferas y de servicios que operan en la región y delegaciones de varias localidades rionegrinas y neuquinas.
El acto comenzó con la lectura del acta firmada la semana pasada en Buenos Aires por los representantes gremiales, empresas y autoridades nacionales y de las provincias de Neuquén, Río Negro y La Pampa y que "beneficia -según se dejó constancia- a los pueblos que rodean la cuenca hidrocarburífera y es el puntapié inicial para reactivar las economías regionales".
Luego de la lectura de cartas de salutación del secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales Patagónicos, Luis Martínez y de Hugo Moyano, titular de la Confederación General de Trabajadores de la República Argentina (CGT), se dirigió a los presentantes el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, quien celebró el acuerdo logrado y mencionó como "objetivos sustanciales" del mismo "el mantener las fuentes de empleo de nuestra gente, pero también renovar las inversiones en los recursos naturales que los patagónicos, generosamente, le aportamos a toda nuestra nación de la cual formamos parte, sin que por ello dejamos de defender nuestros derechos como productores de recursos no renovables".
El gobernador rionegrino convocó a "seguir trabajando en esta Argentina grande que soñaron nuestros abuelos, que inventaron nuestros padres y que seguramente es responsabilidad de todos nosotros" y subrayó que "hoy, unidos como patagónicos y como argentinos, comienza una etapa nueva en la actividad del petróleo y gas en las provincia de Río Negro y Neuquén" y que "ese camino debemos transitarlo con absoluta responsabilidad, pero también con absoluta defensa de nuestros derechos y sin olvidar el absoluto respeto de nuestras obligaciones".
Por último, y como se esperaba, cerró el acto el titular del sindicato, Guillermo Pereyra, quien recordó que "hace aproximadamente un año los trabajadores petroleros comenzamos a observar la caída de más de tres mil puestos de trabajo, de la mano de la baja rentabilidad de las empresas que iniciaron la paralización de equipos y yacimientos, y de la caída en el precio del barril de petróleo crudo a niveles internacionales".
En contraposición destacó "la esperanza y fortaleza de los petroleros, que no bajamos los brazos, que luchamos, que comenzamos las negociaciones con empresas y funcionarios, de la mano de políticos como los gobernadores de Río Negro, Miguel Saiz y de Neuquén Jorge Sapag, que no nos abandonaron en ningún momento". Y, en el caso de Sapag, sostuvo que "estuvo más de once horas sentado con las autoridades nacionales del ministerio de Planificación y con la presidenta Cristina Fernández, defendiendo los derechos de los trabajadores pero también de los Estados patagónicos como productores de gas y petróleo".
"Estos son los gobernantes que queremos -sumó el titular del gremio petrolero-, los que no sólo prometen sino que resuelven los problemas, en una mesa de negociación y articulando acciones, junto al secretario de Recursos Naturales, Guillermo Coco que también nos estuvo acompañando en toda esta lucha".
Guillermo Pereyra enumeró como logros fundamentales del acuerdo como "poner en marcha nuevamente la actividad en las tres provincias que nos unimos; cortar con la ola de despidos masivos o cesantías; encender los equipos otra vez en todos los yacimientos y así, cumplir con la dignidad de los compañeros de llevar el pan a su casa con su trabajo y no con un subsidio por desempleo".
Mencionó además un aumento salarial de más de dos mil pesos para todo el sector; el inicio de paritarias para discutir condiciones laborales en las provincias de La Pampa, Río Negro y Neuquén y la apertura desde este miércoles, de las convenciones colectivas de trabajo en las refinerías de estos tres territorios productores de hidrocarburos.
El sindicalista agradeció a los afiliados que "a pesar de las medidas de fuerza impulsadas no cortaron el gas" porque "no podíamos permitir que ante las bajas temperaturas que vive todo el país, los argentinos no tuvieran calefacción; o ante la pandemia de gripe A que enfrentamos se desatendieran los servicios de salud en hospitales y, porque somos dirigentes responsables que no jugamos con las necesidades de la gente".
Finalmente, Pereyra dijo que “jamás nos tocó domar un poto tan brioso como éste, tantos meses discutiendo y peleando, con paro. Tuvimos primero que manejarnos con estrategias y cuando finaliza la conciliación obligatoria el 16 de junio, fecha muy próxima a las elecciones del 28 de junio, voluntariamente nos sometimos a esa conciliación hasta el día 30 y allí es donde nos encontramos con tantos telegramas. El potro lo estamos amansando, es brioso todavía, bajémonos del potro pero no nos saquemos las espuelas que por ahí lo tenemos que domar otra vez”.
Fuente: cobertura propia y prensa provincial
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