El sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, inició a las 20 horas de ayer el paro previsto por 48 horas. La medida se cumple en todos los yacimientos afectando a la producción de petróleo y garantizando la de gas.
Cabe recordar que en la jornada del miércoles se reunieron en Capital Federal, el gobernador Jorge Sapag, la vicegobernadora Ana Pechen y los funcionarios del gabinete nacional junto a representantes de las empresas y gremios en busca de arribar a una solución que todavía no se ha conseguido.
En Rincón de los Sauces el acatamiento a la medida es total y se observó un fuerte operativo gremial al detener todas las actividades hidrocarburíferas. Poco después del mediodía todos los pozos petroleros, baterías y oleoductos, dejaron de funcionar.
Como es habitual en este tipo de conflictos, la energía eléctrica de las áreas de producción fue interrumpida para detener cualquier operativo de las productoras y sus contratistas.
El delegado de Rincón de los Sauces, Marcelo Rucci, dijo que se "cortó toda la producción de petróleo pero no la de gas, ya que el gremio decidió respetar ese tipo producción por la crisis sanitaria en el país".
Una gran cantidad de trabajadores se agruparon en las oficinas del gremio, en el centro de esta ciudad, pero muchos de los presentes pertenecen a los operarios con reducción de carga laboral, quienes esperan desde hace más de dos meses que los llamen a trabajar a los yacimientos, con un sueldo reducido a la mitad de lo que cobraban.
El reclamo de los operarios se centraba en lograr que las productoras envíen a los equipos perforadores a los yacimientos para reactivar la mano de obra e intentar rescatar a varias empresas al borde de la quiebra.
Marcelo Rucci agregó que “el paro es total y que son muy importantes las negociaciones que se están llevando a cabo en Buenos Aires. Nosotros queremos la plena actividad para todos los compañeros que están trabajando en los yacimientos”, concluyó.
Por su parte, el titular del sindicato, Guillermo Pereyra, intentó realizar un último acercamiento con las empresas productoras para suavizar el conflicto pero las empresas productoras habrían pedido comprometer la masa laboral actual para poder seguir perforando y el encuentro fracasó.
Esta decisión, que en la práctica significa la posibilidad de despedir una gran cantidad de trabajadores del petróleo para reactivar la actividad en Neuquén, Río Negro y La Pampa, fue rechazada de plano por Pereyra quien además anunció su pronto regreso a la capital neuquina para organizar una masiva asamblea de 20.000 trabajadores y ejercer presión a las compañías, este viernes 17 en la Vuelta de Obligado.
Por último, Guillermo Pereyra aseguró al diario “Río Negro”, que “después de 25 años de dirigencia sindical, no pienso negociar una salida a éste conflicto con la cabeza de ningún trabajador petrolero” y adelantó que el paro podría extenderse pero que la decisión final se tomará en la asamblea prevista para el viernes en Neuquén capital.
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