Pasadas las 10,30 horas del miércoles 4 de marzo, el intendente de la ciudad comenzó con su discurso de apertura de las sesiones ordinarias. Fiel a un estilo de gobierno que descree de los protocolos, comenzó leyendo su exposición para luego alejarse de lo previsto y entablar una charla con los presentes.
Wernli comenzó agradeciendo a los concejales por el “grado de madurez política” que permitió lograr una unidad de criterios muy poco común en Rincón de los Sauces.
“Los señores concejales han logrado convenios morales, que le permiten al ejecutivo hacer ejercicio de la democracia y ejecutar las ordenanzas que ustedes están elaborando”, dijo y citó como ejemplo a la ordenanza impositiva 212, que le permitirá al ejecutivo municipal exigirle a las empresas petroleras que tributen en la localidad de acuerdo a lo que generan anualmente.
El intendente agregó que no sólo se trata de recaudar más, sino de contraprestar servicios para la comunidad y citó como ejemplo el trabajo diario de los inspectores municipales.
“Los inspectores nos presentan los informes para ver cuantas infracciones se hacen y si quieren que hablemos de números les cuento que se han hecho 1226 inspecciones de comercio, 496 en Seguridad e Higiene, 50 de Medio Ambiente y 253 de Bromatología, lo que hacen un total de 2025 infracciones durante el año 2008”.
“Estas son las cosas que nosotros vemos y que estamos contraprestando. No nos quedamos esperando sentados detrás del mostrador y que lleguen los vecinos para poder cobrarles, estamos contraprestando servicios con ese dinero”, agregó.
Wernli sostuvo también que una debilidad de su gobierno es la falta de esa información a la comunidad“. Por suerte tenemos un equipo de gente joven que no sabe mentir y que está demasiado abocada al trabajo, pero a veces no sabemos defender todo lo que hacemos”.
Paso seguido, el jefe comunal agregó que la municipalidad de Rincón de los Sauces tiene la planta permanente más chica de la provincia, en función de la cantidad de habitantes. “Se calcula 1 agente cada 100 habitantes, tenemos 35.000 habitantes y deberíamos tener 350 agentes municipales y 50 más de remanente, como para suplir casos de enfermedades o licencias. Pero en la actualidad estamos trabajando con 170 empleados, más una planta de contratados. No alcanzan los empleados públicos para la contraprestación que necesitamos en la localidad”, sostuvo.
Asimismo, se anunció una recategorización de un gran porcentaje del personal de la planta municipal para jerarquizar al empleado, “esta recategorización no es muy significativa para los fondos del municipio, pero sí representa un aumento considerable para los agentes municipales”.
A continuación, el intendente anunció las principales obras que se pretenden impulsar durante el presente año y citó las 70 viviendas por un lado y 120 por el otro, la construcción de una nueva cisterna para el agua potable, la construcción de un acueducto de 2500 metros, el inicio de la tan demorada obra en los talleres de la EPET 16 y el asfalto, obra que se encuentra en su etapa licitatoria.
En este sentido, Wernli aclaró que son muy engorrosos los trámites burocráticos para gestionar fondos y puso como ejemplo una gestión ante Nación que ya lleva, de diciembre a febrero 14 pasos con 14 firmas diferentes.
Un párrafo aparte mereció el tratamiento del conflicto con los empleados de la UOCRA, en donde el gobierno municipal salió a mediar para mantener la paz social y abordar con recursos propios un pago único de $ 500, que permitió levantar el conflicto, mientras se espera el inicio de la obra pública prometida.
Pero quizás lo más relevante de su discurso fue el reclamo a las empresas petroleras de la localidad. “El sector privado esta muy lejos de la comunidad. Nunca lo he visto, en la historia de Rincón de los Sauces, tan alejado de la comunidad, tan lejos del municipio”, agregó
“Antes estaban Pérez Companc e YPF, ahora Petrobrás y Repsol. Y no es lo mismo, estas empresas son de capital externo y sigue trayendo gente de afuera para trabajar en la zona, cuando tenemos desocupados perfectamente capacitados en la localidad y profesionales capaces de desarrollar cualquier trabajo dentro de las compañías. No hay compromiso social con la localidad”, agregó.
Para intentar que las productoras de petróleo tengan una obligación mayor con la localidad, los concejales mediante la ordenanza 1159/2008 se adhirieron a la Ley Provincial 2600, que le permitirá al municipio ejercer el poder de policía sobre las actividades hidrocarburíferas, autorizando, controlando y supervisando el accionar de la actividad en resguardo del medio ambiente.
La intención primaria de esta ordenanza es que las productoras tributen en la localidad en los casos de contaminación, como el sucedido hace pocos días con el derrame de petróleo producido por la empresa Oldelval S.A.
Por último, para finalizar su discurso, Hugo Wernli, pidió el acompañamiento de la comunidad “porque este año va a ser difícil y esperemos que todos nos acompañen”, concluyó.
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