El ministerio de Justicia, Trabajo y Seguridad y el ministerio de Desarrollo Social a través del Consejo Provincial de las Mujeres elaboraron un protocolo de actuación policial para el abordaje de la violencia familiar.
En el marco de la ley provincial 2212 de Protección y Asistencia a las Victimas de Violencia Familiar, equipos técnicos de ambos ministerios trabajaron en un protocolo para ante casos de violencia familiar en el ámbito policial. En el mismo se establecen pautas de atención de situaciones de violencia, acerca de cómo recibir a una victima, que información se debe brindar, cómo tratar al agresor y acerca de la derivación interinstitucional.
El ministro Pérez precisó que "una victima necesita tiempo, paciencia, solidaridad, protección e información sobre sus derechos, instrucciones en lenguaje claro y directo y ponerse en contacto con personas que conozcan acabadamente la temática de la violencia. Para ello es necesario continuar con la capacitación del personal policial, en el abordaje de una atención eficaz y adecuada de las victimas de situaciones de violencia".
"En muchos casos las victimas se resisten a realizar la denuncia y retoman la convivencia con el agresor. Las razones por las cuales una victima adopta estas conductas son el temor a que el agresor cumpla las amenazas inferidas, creer en sus promesas de cambio y el temor al qué dirán", explicó el ministro Pérez.
"Investigaciones realizadas por distintos organismos revelan que las mujeres, los niños y niñas y los ancianos constituyen la población que mayores probabilidades tienen de sufrir malos tratos en el ámbito familiar", expresó Pérez.
Concretamente el protocolo intenta imponer como cuestiones básicas, a tener en cuenta, cuando se presenta una situación de esta índole, que la conducta violenta es una modalidad de comportamiento inaceptable y constituye delito. Los varones y mujeres deben tener cuidado al atender una situación de violencia con sus propios estereotipos.
El personal policial no puede ser neutral y las victimas deben ser tratadas como personas individuales en riesgo, entre otras. En todos los casos es importante ponerse en lugar de la otra persona.
Los objetivos son atender con interés y comprensión logrando la comunicación, observar el contacto verbal y no verbal, evitar las frases hechas y orientar la conversación al foco de la cuestión. Si uno busca conectar empaticamente con la persona no debe dar consejos, tratar de animarla, zanjar la cuestión o compadecerla.
La información que debe brindar un efectivo, una vez que se ha logrado contener a la victima es que existe legislación vigente como la ley provincial 2212 que establece que para solicitar la intervención judicial es preciso realizar una denuncia, informar que la violencia familiar es un delito, las denuncias pueden ser efectuadas con o sin patrocinio legal, en forma verbal o escrita de manera gratuita. Aun, cuando la persona decida no formular la denuncia sino realizar una exposición se le debe informar los organismos que efectúan tratamientos para personas que sufren violencia en el ámbito domestico.
En caso de que la victima sea menor de edad y no tiene un mayor que la acompañe, se debe contactar con la Defensoría de los Derechos del Niño y Adolescente, o con las defensorías civiles.
En el caso de los agresores, la intervención como efectivo policial debe estar destinada a colaborar en la puesta de límites a la agresión y no a castigar, buscar culpables o intentar recomponer relaciones.
En cuanto a la articulación institucional se debe realizar una "derivación responsable", esto quiere decir que debe haber una coordinación, ya sea previa o posterior o simultanea a la denuncia del hecho, con el organismo o institución pertinente. Esta fase es de suma importancia ya que facilita una adecuada viabilización de la situación, aumentando las posibilidades de una mejor atención y romper las "barreras institucionales" que generalmente existen.
Pérez manifestó que "El protocolo que se implementará en breve permitirá mejorar la relación de las víctimas con las autoridades que deben intervenir y por ende, facilitar que muchas personas puedan denunciar los hechos que padecen, gracias a la confianza que inspira el tratamiento digno del problema y la solución rápida y eficaz de las situaciones que les toca vivir".
Fuente: Neuquén Hoy
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